Tensión diplomática por el Estrecho de Magallanes

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El Gobierno de Chile anunció que enviará una nota de protesta formal a la Argentina tras las declaraciones del jefe de la Fuerza Aérea Argentina, brigadier general Gustavo Javier Valverde, quien mencionó al Estrecho de Magallanes dentro de las áreas que vinculó con la soberanía argentina. Sus palabras, pronunciadas en una entrevista difundida por YouTube, reavivaron una vieja sensibilidad diplomática en el Cono Sur.
Durante la conversación, Valverde sostuvo que “Magallanes, el sur, el Drake, todo eso es soberanía” y remarcó la importancia de que la Argentina mantenga presencia en esa zona estratégica, a la que definió como “una llave bioceánica Atlántico-Pacífico”. El planteo fue interpretado por las autoridades chilenas como una referencia directa a un espacio que consideran plenamente propio.
Desde Hanoi, donde cumple una gira oficial por Vietnam, el canciller chileno, Francisco Pérez Mackenna, reaccionó con firmeza. Subrayó que la soberanía de Chile sobre la totalidad del Estrecho de Magallanes “es indiscutible” y recordó que así quedó establecido en el Tratado de Límites de 1881 y en el Tratado de Paz y Amistad de 1984, ambos firmados entre Argentina y Chile con la mediación de la Santa Sede en el segundo caso.
“El Estrecho de Magallanes es indiscutiblemente chileno”, enfatizó el ministro de Relaciones Exteriores, quien además hizo “un severo llamado a las autoridades de otros países a ser responsables con sus declaraciones y a no confundir a sus ciudadanos”. Sus dichos fueron acompañados por la decisión de cursar una nota de protesta a Buenos Aires, en línea con el reclamo de diversos sectores políticos trasandinos.
Reacciones políticas y antecedentes históricos
Las frases de Valverde generaron críticas inmediatas de parlamentarios chilenos, que reclamaron al gobierno de Gabriel Boric adoptar una postura contundente frente a lo que consideraron afirmaciones impropias de un alto mando militar extranjero. Varios legisladores insistieron en la necesidad de dejar aclarada, una vez más, la situación jurídica del Estrecho y sus aguas adyacentes.
En la misma línea se expresó el ministro del Interior chileno, Claudio Alvarado, quien sostuvo que “el Estrecho de Magallanes en su totalidad es indiscutiblemente chileno” y manifestó su sorpresa por la recurrencia de este tipo de planteos. “Nos llama la atención que se levanten cada cierto tiempo estas declaraciones, porque aquí no hay nada que discutir respecto a la soberanía y respecto a quién corresponde”, apuntó.
Valverde, por su parte, había destacado en la entrevista que la relación militar entre Argentina y Chile es “excelente” y recordó la presencia del comandante en jefe de la Fuerza Aérea de Chile en una ceremonia realizada en la Argentina el pasado 10 de agosto, junto con cadetes de la Escuela de Aviación chilena. Además, buscó relativizar las diferencias históricas derivadas de la Guerra de Malvinas, al sostener que “son años, cosas que pasaron, pero eso ya está superado”.
El Estrecho de Magallanes y la agenda bilateral
El Estrecho de Magallanes, paso marítimo que conecta los océanos Atlántico y Pacífico, se encuentra íntegramente bajo soberanía chilena desde el Tratado de Límites de 1881. A su vez, el Tratado de Paz y Amistad de 1984, firmado tras la crisis de 1978 por las islas del canal de Beagle, fijó el marco para la resolución de disputas territoriales y de delimitación marítima entre ambos países, reduciendo significativamente el riesgo de escaladas militares.
Pese a estos acuerdos, la región austral sigue siendo un espacio particularmente sensible, tanto por su importancia estratégica y comercial como por el peso simbólico que tienen los reclamos de soberanía en ambas sociedades. En los últimos años, distintos episodios vinculados a cartografía oficial, proyecciones antárticas y trazados de plataformas continentales generaron roces diplomáticos entre Buenos Aires y Santiago.
Aun así, Argentina y Chile mantienen canales de diálogo y cooperación en materia de defensa, seguridad fronteriza y operaciones combinadas en la Antártida. En ese contexto, la controversia por las declaraciones del jefe de la Fuerza Aérea se inscribe más en el plano político y comunicacional que en un cuestionamiento formal a los tratados vigentes, aunque obliga a ambas cancillerías a recalibrar sus gestos y mensajes para evitar nuevos malentendidos.
La Cancillería chilena insiste en que la soberanía sobre el Estrecho de Magallanes está plenamente definida por los acuerdos bilaterales y no admite reinterpretaciones.
Con la nota de protesta en camino y las declaraciones cruzadas en los medios, el episodio se suma a una serie de chispazos recientes en la relación entre Argentina y Chile. No obstante, en ambos países prevalece el interés por preservar los avances alcanzados en las últimas décadas en integración, comercio y cooperación militar, pilares que han permitido consolidar una de las fronteras más estables de Sudamérica.

