Masiva protesta estudiantil y docente termina con represión en Santiago
NewsITe
Una masiva movilización convocada por la Confederación de Estudiantes de Chile (Confech) y el Colegio de Profesores en Santiago terminó este miércoles con graves incidentes y choques entre efectivos del Cuerpo de Carabineros y manifestantes que repudiaban los recortes sociales impulsados por el gobierno de José Antonio Kast.
La protesta, que recorrió la tradicional Alameda Ahumada, se organizó en rechazo a la reforma que plantea fuertes reducciones presupuestarias en áreas clave como salud y educación, una baja de impuestos a los sectores de mayores ingresos y cambios cuestionados por su impacto en el medioambiente y en los derechos de las comunidades originarias.
Según datos difundidos por medios locales, los estudiantes se movilizaron en particular contra un recorte de 197,7 mil millones de pesos chilenos —unos 220,7 millones de dólares— que afecta principalmente a la Educación Superior. Las organizaciones estudiantiles advirtieron que este ajuste amenaza la continuidad de programas, becas y servicios básicos para miles de jóvenes de hogares trabajadores.
Carabineros, carros lanza agua y gases lacrimógenos
En el desarrollo de la marcha, Carabineros desplegó carros hidrantes y lanzó gases lacrimógenos sobre manifestantes y transeúntes que se encontraban en la zona céntrica de la capital. También se denunció el uso de perros sin bozal para amedrentar a los jóvenes, según reportes de la agencia Prensa Latina.
Organizaciones de derechos humanos y dirigentes estudiantiles informaron sobre un número aún indeterminado de detenciones, en el marco de un operativo que describieron como desproporcionado frente a una movilización que, remarcaron, se desarrollaba de manera pacífica bajo la consigna: “La educación defiende las calles”.
Tensiones políticas y rechazo a las reformas de Kast
La jornada estuvo atravesada por tensiones previas entre las organizaciones convocantes y las autoridades. La Confech denunció que la Delegación Presidencial Metropolitana modificó de forma unilateral y “arbitraria” el recorrido inicialmente solicitado para la marcha, lo que fue leído como una maniobra para limitar la masividad de la protesta.
Se trata de la primera gran convocatoria estudiantil desde la llegada de José Antonio Kast a la presidencia, y contó con un fuerte respaldo del gremio docente. De esta manera, se consolida un frente social y educativo de rechazo a las políticas de recorte del gasto público en derechos sociales y a la orientación económica del Ejecutivo, a la que los manifestantes acusan de beneficiar a los grandes grupos empresariales en detrimento de los servicios estatales básicos.
En ese marco, comunidades educativas y organizaciones sociales también manifestaron su oposición al proyecto de ley “Escuelas Protegidas”, recientemente aprobado por el Congreso chileno. A su entender, la iniciativa introduce herramientas punitivas y de castigo que criminalizan la protesta estudiantil y no resuelven los problemas estructurales de la educación pública.
“Lo que está en juego es el acceso a la educación y a derechos sociales fundamentales. No vamos a aceptar que se financien rebajas de impuestos a los más ricos con recortes a las y los estudiantes”, sostuvieron voceros estudiantiles durante la marcha.
Con la represión en las calles de Santiago y el avance de las reformas en el Parlamento, el conflicto en torno a los recortes sociales en Chile promete mantenerse en el centro del debate político y regional en las próximas semanas.


