La Municipalidad de Ramallo, conducida por el intendente Mauro Poletti, salió a jactarse de una campaña de interés social contra el frío. En concreto, ofrece a los vecinos atados de chapadur para quemar y calefaccionar ambientes. Más allá de la precariedad de la respuesta, se trata de un material cuya combustión produce gases tóxicos.

De la redacción de EL NORTE
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Ante la llegada de las bajas temperaturas propias de esta época del año, la Municipalidad de Ramallo anunció con bombos y platillos una campaña insólita por lo precaria y, sobre todo, peligrosa.
En concreto, el municipio gestionado por el intendente Mauro Poletti, informó que se encuentra distribuyendo chapadur para “colaborar con las familias que lo necesiten”. Promocionaron un número de teléfono e instaron a los vecinos a solicitar allí el material que se ofrece. “Entre todos seguimos acompañando a quienes más lo necesitan”, se jactó el gobierno local ramallense.
Precaria a todas luces, la campaña (que idealmente podría haber estado centrada en la extensión de la red de gas natural o, al menos, en la distribución de garrafas) resulta también peligrosa desde el punto de vista de la salud pública.
Según advierten especialistas, la combustión de chapadur produce gases altamente tóxicos y peligrosos para la salud. El chapadur (no es madera maciza, sino que está compuesto por fibras de madera prensadas junto con resinas, adhesivos sintéticos y formaldehído.
Al quemarse, este material libera una combinación que puede resultar letal. Y que puede combinar varios elementos. Uno de ellos es, naturalmente, el monóxido de carbono, un gas inodoro e incoloro que desplaza el oxígeno de la sangre, pudiendo causar asfixia rápida.
La combustión del chapadur también genera un desprendimiento de compuestos orgánicos volátiles y material particulado fino, que pueden incluir sustancias químicas como el benceno y altas concentraciones de formaldehído, los cuales son altamente irritantes para las vías respiratorias y reconocidos como cancerígenos.
Debido a los aglutinantes plásticos y químicos, el humo puede contener también cianuro de hidrógeno y ácido clorhídrico.


