El aumento salarial que plantea el Gobierno chaqueño

NewsITe
El gobernador de Chaco, Leandro Zdero, confirmó una recomposición general del 10% para la administración pública provincial, en un esquema de pagos escalonado entre agosto y noviembre. La medida alcanza a trabajadores activos, jubilados y pensionados, en un contexto en el que la inflación nacional ya acumuló un 16,8% durante el primer semestre del año, según los últimos datos oficiales del INDEC.
De acuerdo con el esquema difundido, el incremento se dividirá en dos tramos: un 5% en agosto y otro 5% en noviembre. Esto implica que una parte de la mejora salarial llegará con hasta seis meses de atraso respecto de la suba de precios ya registrada a fines de junio, lo que alimenta el debate sobre la pérdida de poder adquisitivo del sector público frente a la inflación.
Además del 10% general, el Gobierno provincial incorporó dos refuerzos extraordinarios: uno de $100.000 para empleados activos y otro de $80.000 para jubilados y pensionados. El primero se pagó en julio y el segundo está previsto para octubre. Sin embargo, se trata de sumas no remunerativas y no bonificables, es decir, no se incorporan al salario básico ni impactan de manera permanente en adicionales, antigüedad, aguinaldo ni futuros aumentos.
Refuerzos sectoriales y críticas por la pérdida salarial
En paralelo, la gestión de Zdero anunció mejoras específicas para determinados sectores a partir de septiembre. Para los docentes se aplicará un 20% sobre el concepto denominado “Aula”; en el área de Salud se incrementará en un 20% la Bonificación por Riesgo de Salud; mientras que el personal de seguridad percibirá un 10% adicional sobre una bonificación especial. Todas estas mejoras se calculan sobre ítems puntuales del recibo de sueldo, por lo que no equivalen a una recomposición general del haber.
La lectura que se impone entre los gremios y la oposición es que, pese a estos anuncios, el incremento consolidado para la mayoría de los empleados públicos seguirá siendo del 10% a lo largo del período anunciado. Frente a una inflación del 16,8% acumulada en el primer semestre y una variación interanual del 33,5%, los aumentos corren por detrás del costo de vida. En la región del Noreste, donde se ubica Chaco, el alza interanual de precios trepa al 36,5%, lo que agrava la pérdida de poder de compra en la provincia.
El senador y exgobernador Jorge Capitanich salió a cuestionar públicamente la propuesta oficial. Sostuvo que docentes, policías y trabajadores sanitarios vienen arrastrando una fuerte caída del salario real y advirtió que este deterioro ya se siente en el comercio y en la actividad económica chaqueña en general. Los refuerzos no remunerativos, agregó, sólo brindan un alivio transitorio y no corrigen de manera estructural la pérdida acumulada.
Desde la oposición remarcan que, aun tomando el 10% como una mejora plena, los precios del primer semestre ya superaron esa cifra en 6,8 puntos porcentuales antes de que se pagara la primera cuota, por lo que la recomposición nacería por debajo de la inflación.
Mientras el Ejecutivo provincial presenta el cronograma de aumentos como una política de previsibilidad fiscal y salarial, distintos sectores de trabajadores advierten que deberán esperar hasta noviembre para completar un incremento que, de entrada, queda rezagado frente a la evolución del índice de precios. El debate por la recomposición del salario estatal en Chaco promete seguir abierto en los próximos meses, en paralelo a la discusión nacional sobre la inflación y los ingresos.

