La central sindical presentó un documento en la conferencia anual de la OIT, en Ginebra, donde sostuvo que la Inteligencia Artificial puede profundizar las desigualdades si no existen regulaciones que garanticen derechos laborales y una distribución más equitativa de sus beneficios.

La Confederación General del Trabajo (CGT) expuso en la cumbre anual de la Organización Internacional del Trabajo (OIT), en Ginebra, una serie de preocupaciones vinculadas al avance de la Inteligencia Artificial (IA) y sus consecuencias sobre el empleo, la distribución de la riqueza y el funcionamiento de las democracias.
En el documento presentado ante representantes de gobiernos, empleadores y organizaciones sindicales de distintos países, la central sostuvo que la Inteligencia Artificial no constituye una herramienta neutral y advirtió que su impacto dependerá de las decisiones políticas que adopten los Estados y las instituciones durante los próximos años.
Para la CGT, la expansión de la IA, la automatización y la economía de los datos ya está modificando de manera acelerada la producción, la organización del trabajo y los mecanismos de toma de decisiones. Sin embargo, remarcó que ese proceso tecnológico no siempre se traduce en mejoras equivalentes para la población trabajadora.
El debate sobre el futuro del trabajo
La central sindical planteó que la innovación tecnológica avanza a un ritmo mucho más acelerado que las mejoras en las condiciones laborales y sociales. En ese sentido, sostuvo que la incorporación de nuevas herramientas digitales convive con salarios insuficientes, empleos precarios e incertidumbre respecto del futuro del trabajo.
Según la CGT, el principal desafío consiste en evitar que los beneficios económicos generados por las nuevas tecnologías queden concentrados en un número reducido de actores económicos y financieros.
El documento advierte que, sin regulaciones adecuadas, la revolución tecnológica podría profundizar las desigualdades existentes y ampliar las brechas sociales. Por ese motivo, la organización reclamó la construcción de marcos regulatorios que permitan orientar el desarrollo de la Inteligencia Artificial hacia objetivos de inclusión y justicia social.
La central también sostuvo que la tecnología debe ser gobernada mediante instituciones sólidas y mecanismos de diálogo social que permitan equilibrar los intereses de trabajadores, empresas y Estados.
Democracia, poder y distribución de la riqueza
La presentación de la CGT en la OIT puso especial énfasis en la relación entre el desarrollo tecnológico y la distribución del poder económico.
La organización recordó que las principales conquistas laborales de la historia, como la reducción de la jornada de trabajo, la negociación colectiva, la seguridad social y los sistemas públicos de salud y educación, no surgieron como consecuencia automática de los avances tecnológicos, sino de procesos políticos y sociales impulsados por trabajadores, sindicatos y gobiernos.
Desde esa perspectiva, la central consideró que la discusión sobre la Inteligencia Artificial excede el plano técnico y se vincula directamente con el modelo de sociedad que se pretende construir.
“El futuro no está escrito por los algoritmos”, sostuvo el documento, que planteó la necesidad de debatir quién controla las nuevas tecnologías y cómo se distribuyen los beneficios generados por ellas.
Críticas a la reforma laboral y al Gobierno
Durante la conferencia también se expresó el dirigente de la UOCRA y referente de la CGT, Gerardo Martínez, quien cuestionó la reforma laboral recientemente aprobada y reglamentada por el Gobierno nacional.
Martínez calificó la normativa como “pro patronal” y afirmó que implica una pérdida de derechos para los trabajadores. Además, sostuvo que algunos sectores empresariales celebraron modificaciones que, según su visión, afectan garantías laborales históricas.
El dirigente también criticó la situación social y económica del país. En sus declaraciones, señaló que persisten problemas vinculados a la pobreza, la informalidad laboral y la falta de oportunidades de empleo para amplios sectores de la población.
La participación de la CGT en la conferencia de la OIT tuvo como objetivo instalar en el plano internacional la discusión sobre los efectos de la transformación tecnológica y la necesidad de construir regulaciones que permitan compatibilizar innovación, crecimiento económico y protección de los derechos laborales.

