Las centrales sindicales vuelven a la calle por la deuda de los hogares

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La Confederación General del Trabajo (CGT), junto con las dos CTA y la Unión de Trabajadores y Trabajadoras de la Economía Popular (UTEP), convocaron a una movilización hacia el Ministerio de Economía para denunciar el creciente endeudamiento de las familias argentinas y los niveles récord de morosidad en créditos y financiamiento al consumo.
Según anticiparon las centrales sindicales, casi seis millones de personas se encuentran hoy atrapadas en deudas que, lejos de destinarse a inversiones o compra de bienes durables, se utilizan para cubrir gastos básicos: alimentos, servicios, alquileres y medicamentos. Desde las organizaciones advierten que esta situación es consecuencia directa de las políticas económicas del gobierno de Javier Milei.
En una conferencia de prensa realizada en la sede de la CGT, referentes gremiales y de movimientos sociales insistieron en la necesidad de sostener la unidad en el plan de lucha iniciado a mediados de año. Allí apuntaron contra el Presidente y el ministro de Economía, Luis Caputo, a quienes responsabilizan por la pérdida de poder adquisitivo, la caída del consumo y el deterioro del aparato productivo.
Un reclamo contra el ajuste y la caída del salario real
Cristian Jerónimo, integrante del triunvirato de conducción de la CGT, advirtió que “cuando la deuda se contrae para poder comer es un problema social”, y subrayó que se trata de una crisis que excede lo económico y golpea de lleno en la vida cotidiana de los sectores populares. A su vez, denunció que la combinación de salarios a la baja e intereses elevados en bancos y billeteras virtuales termina empujando a los hogares a una espiral de endeudamiento difícil de revertir.
Otro de los cosecretarios generales, Octavio Argüello, remarcó que la situación “está a la vista de todos” y no afecta únicamente a quienes tienen empleo registrado pero no llegan a mitad de mes, sino también a quienes sobreviven sin trabajo formal y dependen de changas o de la economía informal para sostener a sus familias.
Impacto en el empleo, las empresas y los barrios populares
Desde la CTA Autónoma, su secretario general Hugo Godoy advirtió que la movilización busca exponer no sólo “los desastres” de la política económica oficial, sino también sus consecuencias: salarios deprimidos, destrucción del empleo y cierre de empresas. Según el dirigente, en los últimos meses se perdieron alrededor de 340.000 puestos de trabajo formales y dejaron de funcionar cerca de 30.000 firmas en todo el país.
La UTEP, por su parte, puso el foco en el rol de las mujeres en los barrios populares. Su secretaria adjunta, Norma Morales, destacó que muchas de ellas se endeudan para sostener comedores, merenderos y tareas de cuidado comunitario. “La deuda no es un tema individual, es una deuda colectiva”, planteó, al señalar que un pueblo endeudado es resultado de políticas que priorizan a los sectores más concentrados de la economía.
- Reclamo contra el sobreendeudamiento de casi seis millones de personas.
- Críticas al ajuste, la caída del salario y el cierre de empresas.
- Denuncia del rol de bancos y billeteras virtuales en la cadena de endeudamiento.
- Visibilización del impacto en mujeres, trabajadores informales y barrios populares.
“Cuando la deuda se contrae para poder comer es un problema social”, advirtió Cristian Jerónimo, integrante del triunvirato de la CGT.
En paralelo, desde la CTA de los Trabajadores, Roberto Baradel llamó la atención sobre el peso del endeudamiento no sólo a nivel macroeconómico, sino también entre familias, pequeños comercios y pymes que dependen de créditos bancarios o financieros para subsistir. Las organizaciones que convocan a la marcha adelantaron que, de no modificarse el rumbo económico, profundizarán el plan de acción con nuevas protestas y medidas de fuerza en todo el país.

