El uruguayo se somete a una termolesión lumbar para evitar la cirugía

NewsITe
Edinson Cavani dio un paso decisivo en su intento por volver a jugar en Boca Juniors antes de fin de año. El delantero uruguayo, de 39 años, se sometió a una termolesión por radiofrecuencia en la zona lumbar para tratar la hernia de disco que lo mantiene inactivo desde febrero y que puso en duda la continuidad de su carrera profesional.
El procedimiento, realizado la semana pasada en Buenos Aires, es mínimamente invasivo y busca reducir el dolor crónico en la espalda sin necesidad de una cirugía inmediata. La apuesta es clara: ganar tiempo, mejorar la movilidad y permitirle al goleador volver a entrenarse con normalidad para tener, al menos, un último tramo de competencia oficial con la camiseta azul y oro.
La termolesión por radiofrecuencia consiste en introducir una aguja fina en la zona afectada, localizar el punto exacto del dolor mediante una corriente eléctrica y luego aplicar calor controlado sobre los nervios responsables de transmitir esa señal al cerebro. De esta manera, se busca disminuir de forma significativa la percepción del dolor y facilitar la rehabilitación.
En el caso de Cavani, este tratamiento aparece como una instancia intermedia antes de una posible operación de columna, alternativa que por ahora quedó en suspenso. Los especialistas evaluarán en las próximas semanas cómo responde su cuerpo y si la reducción del dolor es suficiente para que pueda retomar los trabajos físicos de alta exigencia.
Un goleador que quiere despedirse adentro de la cancha
El delantero no juega desde el 20 de febrero y apenas disputó dos partidos oficiales en lo que va de 2026, un número muy bajo para uno de los nombres más importantes del plantel xeneize. Desde su llegada al club, a mediados de 2023, Cavani acumuló 81 encuentros, 28 goles y 3 asistencias, con picos de rendimiento que lo transformaron en referencia ofensiva, pero con una continuidad cada vez más afectada por diferentes molestias físicas.
Su contrato con Boca rige hasta diciembre y, puertas adentro, el deseo del uruguayo es claro: retirarse jugando y no desde una camilla. Por eso, la decisión de avanzar con este tratamiento representa una apuesta fuerte para intentar estirar su carrera y, al mismo tiempo, ofrecerle al hincha la imagen que todos esperan: la de Cavani despidiéndose dentro del campo de juego.
En el club seguirán de cerca la evolución del atacante, mientras el plantel inicia una nueva etapa deportiva bajo la conducción de Rodolfo Arruabarrena. El nuevo ciclo llega acompañado de una reestructuración profunda de cara al segundo semestre, en la que la posible recuperación de Cavani podría sumar una pieza clave en la ofensiva.
Qué se espera para las próximas semanas
- Control médico periódico para evaluar la respuesta al tratamiento.
- Plan de rehabilitación específico para fortalecer la zona lumbar.
- Definición, junto al cuerpo técnico, de los tiempos para su regreso progresivo a los entrenamientos grupales.
La termolesión por radiofrecuencia no garantiza el retorno inmediato a la competencia, pero ofrece una alternativa para aliviar el dolor y postergar la cirugía, algo fundamental para un futbolista en el tramo final de su carrera.
Si la evolución es favorable, Boca podría recuperar en el sprint final del año a uno de sus nombres más fuertes, tanto desde lo deportivo como desde lo simbólico. El futuro de Cavani, y su deseo de decir adiós adentro de la Bombonera, dependerán ahora de cómo responda su cuerpo a este nuevo intento por dejar atrás el dolor.

