La esposa del ruso detenido cuestiona la investigación por trata

NewsITe
A un año de la detención del ciudadano ruso Konstantin Rudnev en el aeropuerto de Bariloche, la causa por presunta trata de personas sigue abierta y bajo revisión judicial, mientras la defensa y su entorno reclaman falta de pruebas firmes que sostengan las acusaciones.
Tamara Rudneva, esposa del imputado, sostuvo en declaraciones a la agencia NA que “después de un año no aparecieron pruebas concretas que sostengan las acusaciones” y se mostró confiada en que “todo va a quedar claro en la Justicia argentina”. Rudnev permanece alojado en la Unidad 6 de Rawson, Chubut, señalado por la fiscalía como presunto líder de una organización internacional dedicada a la explotación sexual y reducción a la servidumbre.
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La investigación tuvo un giro relevante poco antes de la detención, el 25 de marzo de 2025, cuando el juez federal Gustavo Villanueva resolvió no formalizar la causa por el delito de trata de personas. Esa decisión implicó la inmediata liberación de seis mujeres que habían sido detenidas en el marco del expediente, ante la falta de elementos contundentes para sostener la imputación inicial. No obstante, el Ministerio Público Fiscal de Bariloche impulsó luego nuevos allanamientos y detenciones que hoy integran el núcleo de la causa, que tiene a 21 personas imputadas.
Peritajes, drogas y el rol de la única presunta víctima
Uno de los puntos que la defensa exhibe como central son los peritajes sobre elementos secuestrados en los operativos. Dos estudios realizados por laboratorios de Gendarmería Nacional determinaron que no había presencia de drogas, descartando sustancias como cocaína, MDMA o fentanilo. “Se habló de drogas y los peritajes oficiales demostraron que no había absolutamente nada, eso demuestra que muchas de las hipótesis iniciales no tenían sustento”, remarcó Tamara Rudneva.
También fue desmentida la existencia de una orden de captura internacional sobre Rudnev. Un documento oficial de la Policía de Montenegro, incorporado al expediente, indica que no hay pedido de detención sino un requerimiento de declaración en una causa de carácter económico, lo que, según la defensa, contradice versiones difundidas en los primeros días de la investigación.
La causa se apoya, en gran medida, en el testimonio de una única presunta víctima, la joven rusa Elena Makarova, quien viajó embarazada a Bariloche. La fiscalía sostiene que habría sido captada por la presunta organización y que dio a luz a su hijo el 21 de marzo en el Hospital Zonal “Dr. Ramón Carrillo”. Sin embargo, Makarova declaró en Cámara Gesell que no fue víctima de ningún delito y relató que había llegado al país para escapar de una relación violenta en Rusia.
Relatos cruzados y reclamos a la Justicia
En entrevistas posteriores, la joven describió su estadía en Bariloche como “tranquila”, con mejoras en su salud y bienestar. Contó que, una hora después del parto, fue interrogada por policías y fiscales, sin comprender del todo qué sucedía por la barrera idiomática. “No sabía de quién era víctima ni por qué sucedía esto”, sostuvo.
Su madre, Irina Makarova, envió una carta que también obra en el expediente. Allí afirmó que su hija viajó para alejarse de un contexto de “agresión y miedo” en Rusia y cuestionó el trato que recibió tras el nacimiento del bebé: denunció que fue aislada, incomunicada y sometida a condiciones que consideró degradantes. Según su relato, “los únicos que la torturaban física y psicológicamente eran quienes decían protegerla”.
- Peritajes oficiales que no hallaron drogas en los elementos secuestrados.
- Documentación que descarta una orden de captura internacional contra Rudnev.
- La única presunta víctima declaró que no sufrió delito alguno.
- La defensa reclama que se evalúe el deterioro de la salud del detenido.
“Toda hipótesis de investigación es legítima, pero en algún momento hay que hablar de hechos comprobables”, planteó el abogado defensor Martín Sarubbi.
En este escenario, las próximas audiencias serán claves para definir el futuro del expediente. La fiscalía podría solicitar más plazo para profundizar la investigación, mientras que la defensa insistirá en morigerar la detención y solicitar arresto domiciliario para Rudnev, alegando problemas de salud y la falta de pruebas directas sobre los delitos de trata y explotación sexual que se le atribuyen.

