Causa Cuadernos: nuevas declaraciones sobre los vuelos presidenciales

NewsITe
Las declaraciones en la denominada Causa Cuadernos volvieron a concentrar la atención judicial y política en Comodoro Py. Ante el Tribunal Oral Federal N° 7 (TOF 7), un grupo de pilotos y tripulantes que integraron la flota presidencial durante los gobiernos de Néstor y Cristina Kirchner brindó testimonio sobre la forma en que se transportaban equipajes y valijas en los vuelos oficiales hacia la Patagonia, en particular hacia la provincia de Santa Cruz.
En la audiencia declararon ocho nuevos testigos: los pilotos y tripulantes Ángel Heit, Carlos Micolucci, Claudio Trerotola, Gabriel Falaschi, Roberto Muller, Mariano Lesa, Gustavo Lyall y Héctor Molina. Todos participaron en distintas etapas de la operatoria y la logística de los vuelos presidenciales, principalmente a bordo de las aeronaves Tango 01 y Tango 10, que formaban parte de la flota oficial de la Casa Rosada.
Según relataron ante los jueces, ninguno de ellos pudo afirmar que las valijas que se trasladaban a Santa Cruz fueran sometidas de manera sistemática a los controles y escáneres que se aplican habitualmente a los equipajes en los aeropuertos. Los testimonios apuntaron, en general, a un esquema de controles poco riguroso sobre el equipaje vinculado a comitivas oficiales y funcionarios de alto rango.
Testimonios clave de pilotos y tripulantes
Uno de los testimonios más llamativos fue el de Roberto Muller, quien se desempeñó como piloto del Tango 01. El aviador sostuvo que “jamás vio revisar un equipaje de nadie” en los vuelos presidenciales y que, si esos controles existieron, él los desconocía. Incluso señaló que, en muchas oportunidades, los funcionarios descendían del helicóptero y las valijas se cargaban directamente en el avión, sin pasar por escáner visible.
En la misma línea declaró Carlos Micolucci, ex tripulante del Tango 10. Indicó que el escáner móvil “sólo se acercaba de manera ocasional” a la aeronave y recordó un episodio en el que el entonces presidente reaccionó con disgusto cuando se le pidió que ciertas bolsas con regalos fueran sometidas a control durante un viaje a Rosario.
Por su parte, Gabriel Falaschi remarcó que el equipaje de la comitiva era manipulado casi exclusivamente por personal de Ceremonial de la Presidencia. Precisó que las pertenencias de la tripulación sí eran revisadas por la Policía de Seguridad Aeroportuaria (PSA) y se almacenaban en la bodega trasera del avión, bajo los protocolos habituales.
El rol de la flota presidencial y lo que viene en la causa
Otro de los declarantes, Claudio Trerotola, también ex integrante del Tango 10, manifestó que nunca fue informado sobre un sistema de control específico para las valijas en los vuelos presidenciales. Contó además que en numerosas oportunidades trasladó diarios y síntesis de medios desde Buenos Aires hacia El Calafate, donde entregaba ese material a una persona que lo esperaba en la plataforma, sin que se le indicara quién era ni bajo qué dependencia funcionaba.
- Los testigos coincidieron en que no hubo controles visibles y sistemáticos sobre las valijas de las comitivas.
- Los protocolos de la PSA se aplicaban principalmente sobre las pertenencias de la tripulación.
- La logística del equipaje quedaba, en muchos casos, en manos del área de Ceremonial de la Presidencia.
Hasta el momento, ningún piloto o tripulante que declaró pudo confirmar que el equipaje con destino al sur del país pasara por los filtros de seguridad y escáneres que rigen para el resto de los pasajeros.
Las audiencias continuarán la próxima semana, con nuevas citaciones para pilotos, tripulantes y personal de apoyo que trabajó en la flota presidencial. El Tribunal Oral Federal N° 7 busca reconstruir con mayor precisión cómo funcionaba la operatoria de los vuelos oficiales, qué controles de seguridad se aplicaban al equipaje y si hubo o no irregularidades que pudieran estar vinculadas al presunto traslado de dinero ilícito, eje central de la Causa Cuadernos.
En este tramo del juicio, los magistrados intentan contrastar los dichos de los imputados colaboradores y la documentación secuestrada con la experiencia de quienes integraban el día a día de los vuelos presidenciales, en un proceso que promete seguir aportando definiciones políticas y judiciales de alto impacto.

