Causa Cuadernos: Horovitz cerró su testimonio ante el TOF 7

Causa Cuadernos: la ex esposa de Centeno completó su declaración

Bolsos exhibidos como prueba en el juicio de la causa Cuadernos

NewsITe

Tras dos jornadas de audiencia y alrededor de nueve horas frente a los jueces, Hilda Horovitz, ex esposa del chofer Oscar Centeno, finalizó su declaración testimonial ante el Tribunal Oral Federal N° 7, encargado del juicio por la denominada Causa Cuadernos de las Coimas. La testigo volvió a relatar el rol de su ex marido, apuntó a su vínculo con el ex secretario de Energía Roberto Baratta y confirmó la existencia de bolsos en los que, según su versión, se trasladaba dinero.

De acuerdo con lo reconstruido en la audiencia, Horovitz aseguró que Centeno la habría utilizado “como testaferro” y describió tareas que el chofer realizaba para Baratta, a quien definió como un hombre cercano y con gran influencia en el manejo de fondos. Señaló que su ex marido le enseñó cómo acomodar dinero en bolsos y que solía llevar esos bolsos vacíos a la casa que compartían en Olivos, luego de sus jornadas de trabajo.

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Durante el debate se exhibieron bolsos que, según la hipótesis de la investigación, habrían sido utilizados para transportar sumas de dinero vinculadas al circuito de recaudación ilegal. Horovitz indicó que los veía con frecuencia y que formaban parte de la rutina de Centeno. Ante una consulta del juez Germán Castelli sobre la relación con Baratta, aclaró que ella casi no tuvo trato con el ex funcionario y que, en reuniones sociales como un bautismo en la casa del propio Baratta, se mantenían en mesas separadas, aunque remarcó que consideraba a ambos “muy amigos”.

El magistrado Fernando Canero indagó sobre las quejas de Centeno respecto de las “migajas” que, según el chofer, le entregaba Baratta. Horovitz relató que esos comentarios surgían cuando su ex marido llegaba “picado” o “chinchudo” y que nunca le explicó con precisión qué tareas cumplía para justificar un reclamo económico mayor. Aun así, recordó haberlo escuchado decir que lo llevaba “a las cuevas” y que realizaba “cosas” para él.

Despido, audios y reclamos por dinero

La testigo también vinculó la pérdida de su empleo con la decisión de denunciar a Centeno en los tribunales de Comodoro Py. Sostuvo que en 2017 le anticipó a su entonces superior en un ministerio, Claudio Uberti, su intención de acudir a la Justicia y que éste le advirtió sobre las posibles consecuencias. Poco tiempo después, afirmó, se quedó sin trabajo, situación que se agravó cuando la causa tomó estado público.

En ese contexto, Horovitz reconoció que le pedía dinero a Centeno y que, ante la falta de respuesta, intentó que Baratta intercediera. “Mi especialidad no es mentir. Sé que me estoy mandando al muere sola por decir la verdad”, expresó, al explicar que buscaba ayuda económica “hasta conseguir trabajo”.

Durante otra parte de la audiencia se reprodujeron audios incorporados al expediente. Visiblemente nerviosa, según describieron fuentes judiciales, Horovitz escuchó un mensaje en el que se la oye decir: “No va a quedar acá, va a seguir. Tengo nueve años para hacerlo mierda”. Reconoció su voz y confirmó que se refería a Centeno, aunque dijo no recordar a quién le había enviado ese audio.

Mensajes a Miriam Quiroga y situación del juicio

El Tribunal también analizó mensajes dirigidos a Miriam Quiroga, ex integrante del área de Ceremonial de la Casa Rosada durante el gobierno de Néstor Kirchner. En esas comunicaciones, Horovitz reclamaba la devolución de papeles y documentos vinculados a Centeno que, según dijo, eran de su propiedad. Relató que, ante el pedido transmitido por Quiroga, Baratta habría respondido con un tajante “perdelos”.

En otros audios reproducidos durante la audiencia, se la escuchaba agradecer a Quiroga por una salida y una cena, y consultarle si podía gestionar una reunión con Baratta, dado que –según explicó– solía comunicarse con el ex funcionario a través de ella. Quiroga, por su parte, presentó un certificado médico ante el TOF 7 para justificar su ausencia en la sala por razones de salud, y los jueces deberán resolver si aceptan o no esa justificación.

La Causa Cuadernos, uno de los expedientes de corrupción más resonantes de las últimas décadas, mantiene a 86 personas acusadas que ya fueron indagadas. Muchas de ellas optaron por el derecho a no declarar, mientras el Tribunal avanza en la valoración de testimonios como el de Horovitz, que buscan arrojar luz sobre el presunto circuito de recaudación ilegal de fondos durante gestiones anteriores.

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