Causa Cuadernos: Gómez Alcorta reaparece como defensora

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La ex ministra de las Mujeres, Géneros y Diversidad de la Nación, Elizabeth Gómez Alcorta, volvió a ocupar un rol central en el escenario judicial al asumir la defensa del ex funcionario kirchnerista Roberto Baratta en la causa conocida como Cuadernos de las coimas. Baratta fue subsecretario de Coordinación y Control de Gestión del Ministerio de Planificación Federal durante los gobiernos de Néstor y Cristina Kirchner y es señalado como la mano derecha de Julio De Vido.
Gómez Alcorta integra el equipo jurídico que defiende a Baratta junto al abogado Marcos Aldazábal desde noviembre de 2025. Ambos se presentaron en la audiencia de este martes, en la que cuestionaron con dureza la validez de las pruebas incorporadas al expediente y reclamaron la nulidad del debate oral.
En su intervención, los defensores pusieron el foco en las presuntas irregularidades de la investigación y señalaron especialmente el rol de Oscar Centeno, el ex chofer de Baratta, quien aseguró haber registrado en cuadernos el traslado de bolsos con dinero vinculados a un esquema de pagos ilegales. Según la versión de la defensa, Centeno habría incurrido en falsedades reiteradas.
Críticas a las pruebas y acusación contra el chofer Centeno
Gómez Alcorta reveló que tanto ella como Aldazábal decidieron avanzar penalmente contra Centeno por considerar que «mintió descaradamente» en sus declaraciones. La ex ministra sostuvo que las contradicciones del ex chofer son de público conocimiento y que se evidencian en los videos y audios incorporados a la causa.
La abogada recordó que, en un primer momento, Centeno afirmó que los cuadernos estaban en su domicilio. Sin embargo, cuando la Justicia fue a buscarlos, no los encontró. Más tarde, el testigo dijo que los había quemado, para luego rectificarse y sostener que no todos habían sido destruidos. Estas idas y vueltas, según la defensa, afectan la credibilidad del principal testigo arrepentido del expediente.
- La defensa de Baratta denuncia inconsistencias en los relatos de Centeno.
- Se cuestiona la falta de reacción de la fiscalía frente a las presuntas mentiras.
- Plantean que la base probatoria de la causa se apoya en testimonios discutidos.
Pedido de nulidad y reclamo por el rol de la Justicia
En su alegato, Gómez Alcorta fue más allá y objetó la actitud de los fiscales y del propio sistema judicial frente a las versiones cambiantes de Centeno. Señaló que «no hay un solo fiscal que de oficio se haya dado cuenta que este señor no paraba de mentir» y cuestionó que, pese a las contradicciones, nadie haya impulsado una investigación específica sobre el testigo.
«¿El señor miente y todos seguimos como que no pasa nada? Alguien tendrá que desestimarlo y nosotros seguiremos buscando justicia», remarcó Gómez Alcorta durante la audiencia.
El planteo de nulidad se suma a una extensa lista de cuestionamientos que, desde distintos sectores, se han formulado alrededor de la causa Cuadernos desde su inicio. Mientras el tribunal analiza los pedidos de la defensa, el expediente continúa siendo uno de los emblemas de las investigaciones por presunta corrupción en la obra pública durante los gobiernos kirchneristas.
La reaparición de Gómez Alcorta en este expediente reactiva también el debate político en torno a la relación entre ex funcionarios del Frente de Todos, causas de corrupción y el rol de los testigos arrepentidos. En las próximas semanas se definirá si los jueces aceptan los pedidos de nulidad o si el juicio continúa con la actual base probatoria.

