Ramiro Castiñeira elogió el giro económico y el equilibrio del Estado

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El economista y director de la consultora Econométrica, Ramiro Castiñeira, destacó el rumbo económico del Gobierno nacional y sostuvo que la actual administración es “el primer gobierno en un siglo que equilibró al Estado”. En diálogo con Radio Rivadavia, ponderó el cumplimiento anticipado de las metas de reservas con el Fondo Monetario Internacional (FMI), la desaceleración de la inflación y el ordenamiento de las cuentas públicas.
Según el analista, el Banco Central de la República Argentina (BCRA) logró acumular unos US$ 9.600 millones en lo que va del año, lo que permite proyectar que la autoridad monetaria no solo cumplirá cómodamente el objetivo pactado con el FMI, sino que podría acercarse a una meta propia más ambiciosa, en torno de los US$ 17.000 millones en reservas.
Castiñeira vinculó la baja de la inflación, que distintas consultoras ubican cerca del 2,1% mensual, con un cambio de fondo en la política económica. Afirmó que la Argentina “finalmente hizo lo estructuralmente necesario” para contener la suba de precios: cortar la emisión monetaria para financiar al Tesoro. En ese sentido, remarcó que el equilibrio fiscal marca una ruptura respecto de experiencias anteriores.
No obstante, aclaró que el BCRA continúa emitiendo pesos para comprar dólares, pero consideró que esa expansión no es inflacionaria porque responde a una demanda genuina del sector privado. “El propio sector privado está demandando pesos”, analizó, y mencionó la caída nominal del tipo de cambio, de la tasa de interés y del riesgo país como señales de confianza en la moneda local y en el programa económico.
Deuda, superávit y nuevo escenario para el sector privado
Al referirse a los pasivos del Estado, Castiñeira subrayó que, a diferencia de otros procesos de desendeudamiento basados en reestructuraciones con quitas, en la actualidad “se respetan los contratos y el Gobierno paga con su superávit primario”. Este esquema, sostuvo, permite una reducción nominal de la deuda pública y contribuye a reforzar la credibilidad fiscal.
El economista también analizó el impacto del nuevo modelo en la actividad. Señaló que el sector exportador es el primero en reaccionar ante el fin de lo que describió como “la guerra contra el campo”, asociada a retenciones altas y restricciones cambiarias. A su criterio, la economía se encamina hacia un esquema de mayor apertura, en el que las empresas deberán competir sin la protección estatal de años anteriores.
- Sectores ligados a las exportaciones, en especial el agro, aparecen como los más dinámicos en la etapa inicial de la recuperación.
- Empresas que crecieron al amparo de regulaciones y subsidios deberán reconvertirse para sostener su actividad en un entorno más competitivo.
En esa línea, cuestionó el sistema de permisos y cupos que rigió durante la última década. Valoró que el burócrata haya dejado de decidir “a dedo” quién puede importar o acceder al mercado de cambios, lo que, según dijo, redujo los espacios para los “negociados” ligados al control estatal del comercio exterior.
Crédito, volatilidad y dilema político de fondo
Castiñeira recordó que el sistema financiero argentino llegó a operar con un piso de crédito equivalente a apenas 5% del PBI, muy por debajo de economías emergentes, donde ronda el 40%, y de países desarrollados, donde puede llegar al 100%. Si bien observa indicios de recuperación, advirtió que en un contexto de cuentas públicas ordenadas los futuros shocks podrían manifestarse más en las tasas de interés que en el tipo de cambio.
Finalmente, vinculó la estabilidad macroeconómica con la dinámica política. Sostuvo que la Argentina es “una de las pocas sociedades que cada dos años se pregunta si quiere ser socialista o capitalista”, lo que genera, a su juicio, un estrés permanente sobre la economía. De cara a los próximos comicios, consideró que el país volverá a discutir ese modelo de organización económica, en un escenario marcado por el intento oficial de consolidar el equilibrio fiscal y la apertura de los mercados.
“Este gobierno es el primero en un siglo que equilibró al Estado y dejó de emitir no solo pesos, sino también deuda para financiarlo”, afirmó Ramiro Castiñeira.
En ese marco, el desempeño de las variables clave —inflación, reservas, tipo de cambio y nivel de actividad— será central para medir si el giro económico señalado por el economista logra sostenerse en el tiempo.

