Caso Marcelo Porcel: más testimonios encienden alarmas en la Justicia

NewsITe
La causa judicial que investiga al empresario Marcelo Porcel, de 58 años, por presuntos abusos sexuales a adolescentes, sumó en las últimas horas nuevos testimonios en Cámara Gesell que endurecen el cuadro acusatorio. De acuerdo a fuentes vinculadas al expediente, ya son diez los jóvenes que prestaron declaración bajo ese dispositivo especializado para víctimas menores de edad.
Según se desprende del sumario, los relatos de los adolescentes resultaron coincidentes en distintos puntos sensibles de la investigación. Al menos dos de ellos le atribuyeron a Porcel una frase que la Justicia considera de especial gravedad: “A mí me gustan los pibes que tienen códigos, los que saben cuándo callarse”, expresión que podría ser interpretada como un intento de condicionar el silencio de las presuntas víctimas.
Los jóvenes describieron episodios de “tocamientos” en el marco de supuestos “masajes” con “aceites especiales” destinados, en apariencia, a aliviar molestias físicas. Sin embargo, de acuerdo a sus testimonios, esas situaciones derivaban en manoseos en la zona genital y en un clima que los propios adolescentes calificaron como intimidante, especialmente cuando se quedaban a dormir en propiedades vinculadas al empresario.
En sus relatos, los denunciantes mencionaron reiteradas invitaciones a encuentros en distintos ámbitos privados: una oficina, el domicilio particular de Porcel, la casa de su madre y un campo ubicado en la localidad bonaerense de Cañuelas. Este último sitio fue señalado al menos por tres jóvenes como escenario de hechos que hoy son materia de investigación penal.
Frases clave y mensajes incorporados al expediente
La instrucción también incorporó mensajes extraídos del teléfono celular del empresario. Entre ellos, se detectaron expresiones de aparente cercanía o insistencia hacia los adolescentes, como “Me tenés abandonado”, además de referencias a incentivos económicos para participar en apuestas online, para las cuales el acusado habría facilitado dinero.
En las declaraciones surgieron otras frases atribuidas a Porcel que la Justicia evalúa en el contexto del vínculo de poder adulto–adolescente. Entre ellas, los denunciantes citaron expresiones como: “Vos te tenés que dejar tocar por un millonario para tener plata” y “Vos sos mi heredero en todos los negocios, yo te voy a dejar todo a vos”. Los investigadores analizan si estas manifestaciones habrían sido utilizadas como forma de presión psicológica o captación.
Quién es Marcelo Porcel y cómo se daba el vínculo con los jóvenes
Marcelo Porcel es un empresario de 58 años, padre de cuatro alumnos que concurren al Colegio Palermo Chico y hermano de Claudio Porcel, titular de la firma financiera Balanz. Precisamente, el entorno escolar aparece como un elemento central en la causa: los denunciantes son compañeros de curso de los hijos del acusado, lo que, según los testimonios, habría facilitado el contacto reiterado y la construcción de un lazo de confianza con las familias.
- Los presuntos hechos habrían ocurrido en contextos de confianza y cercanía familiar.
- Los adolescentes señalan invitaciones a pernoctar y a participar de actividades privadas.
- La Justicia analiza si existió aprovechamiento de una posición de poder o influencia económica.
El avance de la causa y los próximos pasos en la Justicia
El expediente se tramita en el Juzgado Nacional en lo Criminal y Correccional N° 50, a cargo del juez Manuel Bruniard, con la intervención de la Fiscalía Nacional en lo Criminal y Correccional N° 1, que encabeza el fiscal Pablo Turano. La querella unificada es representada por el abogado Pablo Gianotti, mientras que la defensa de Porcel recae en el letrado Roberto Rallin.
Hasta el momento, el empresario no fue llamado a prestar declaración indagatoria. No obstante, el fiscal Turano ya había evaluado esa medida en diciembre, y las nuevas declaraciones en Cámara Gesell podrían resultar determinantes. La próxima instancia clave será la recepción y análisis de los informes psicológicos de las presuntas víctimas, elaborados por peritos especializados.
Con la incorporación de las pericias psicológicas y la valoración integral de los testimonios, el fiscal deberá decidir si formaliza el pedido de indagatoria. En caso de avanzar, el juez Bruniard deberá resolver si imputa a Porcel por abuso sexual agravado y si adopta medidas cautelares mientras continúa la investigación.
La causa, que se mantiene bajo seguimiento de organismos judiciales y de protección de derechos de la niñez, continúa en etapa de instrucción. En esta instancia, rigen el principio de inocencia del acusado y la reserva de identidad de los adolescentes, mientras la Justicia intenta reconstruir con precisión el alcance de los hechos denunciados.

