Caso Melmann: nuevas pericias de ADN para hallar al quinto asesino

La familia de Natalia Melmann insiste con nuevas pruebas de ADN

Familia Melmann reclama nuevas pericias de ADN en la causa por el femicidio de Natalia

NewsITe

La familia de Natalia Melmann volvió a cargar de impulso una causa que lleva más de 23 años sin una respuesta completa. A través de sus abogados, solicitaron nuevas extracciones de sangre a dos ex policías bonaerenses con el objetivo de comparar su perfil genético con el llamado “quinto ADN” hallado en el cuerpo de la adolescente asesinada en Miramar en 2001.

El pedido, presentado por los letrados Yamil Castro Bianchi y Federico Paruolo, apunta a los ex oficiales Leonardo Oviedo y Juan Carlos Torrente. Ambos son señalados por los Melmann como posibles partícipes del crimen, pese a que la defensa había logrado excluirlos del expediente en instancias anteriores.

– Publicidad –

“Oviedo estuvo a cargo del Destacamento Copacabana, ubicado a dos cuadras de donde torturaron y mataron a Nati. Es un lugar totalmente descampado, no pudo estar al margen de lo que pasó en la casa. Y el cabo Torrente es amigo de Ricardo Suárez”, recordó Gustavo Melmann, padre de la víctima, en diálogo con la agencia Noticias Argentinas.

La defensora de los ex policías, la abogada Patricia Perelló, había solicitado la exclusión de Oviedo y Torrente del proceso, pedido que fue aceptado por la Sala II de la Cámara de Apelaciones de Mar del Plata. Ahora, la familia busca revertir ese escenario impulsando nuevas pruebas científicas que permitan avanzar sobre la identidad del quinto agresor.

Un “quinto perfil genético” que aún no tiene nombre

En junio pasado se conocieron los resultados de un informe pericial sobre muestras de sangre extraídas a otros siete sospechosos: Hugo Ricardo Morra, Enrique Diez, Carlos Alberto Grillo, Osvaldo Alfredo Sissi, Carlos Darío Meire, José Luis Morillo y Ángel Sánchez Custodio. Ninguno de ellos fue vinculado al perfil genético que permanece sin identificar, por lo que todos quedaron eximidos de responsabilidad.

En esos análisis intervinieron especialistas del Laboratorio de Análisis Comparativo de ADN de la Dirección General de Asesorías Periciales del Poder Judicial bonaerense. El estudio abarcó dos hisopados vaginales, un hisopado anal, dos sábanas, un portaobjetos y dos pelos recolectados en el marco de la investigación.

“Seguimos luchando para tratar, de una vez por todas, de dar con el quinto homicida de mi hija. Espero que no se nos vaya la vida antes”, expresó Melmann, reflejando el cansancio y la persistencia de una familia que lleva más de dos décadas pidiendo justicia completa.

El femicidio de Natalia y las condenas ya dictadas

El caso Melmann se convirtió en uno de los femicidios más emblemáticos de la provincia de Buenos Aires. Natalia, de 15 años, fue secuestrada, violada, torturada y asesinada el 4 de febrero de 2001 en Miramar. Su cuerpo apareció oculto bajo un montículo de hojas en el vivero “Florentino Ameghino”. La autopsia determinó que fue asfixiada con el cordón de sus zapatillas y presentaba moretones, quemaduras, fracturas y un fuerte golpe en el cráneo.

Por el crimen fueron condenados a prisión perpetua los ex policías Oscar Echenique, Ricardo Anselmini, Ricardo Suárez y Ricardo Panadero, por los delitos de “rapto, abuso sexual con acceso carnal agravado por la pluralidad de personas y homicidio criminis causa”. También fue condenado el ex convicto Gustavo “Gallo” Fernández, inicialmente a 25 años de prisión, pena que luego fue reducida a diez años por la Cámara de Casación.

El recorrido judicial fue especialmente complejo en el caso de Panadero. Había sido absuelto dos veces por “falta de pruebas”, pero en 2019 el Tribunal de Casación Penal provincial anuló ese fallo y ordenó un nuevo juicio. Ese proceso se concretó en 2023, cuando finalmente fue declarado culpable por “privación ilegal de la libertad agravada, abuso sexual agravado y homicidio doblemente agravado por el concurso premeditado de dos o más personas y para asegurar la impunidad”, recibiendo reclusión perpetua.

Mientras cuatro policías y un civil purgan condenas, la causa sigue abierta para determinar quién fue el quinto agresor que participó del femicidio de Natalia Melmann.

Con el impulso a nuevas pericias genéticas sobre Oviedo y Torrente, la familia busca que la Justicia no clausure el expediente sin antes agotar todas las vías científicas y procesales para identificar a ese quinto responsable. A 23 años del crimen, el reclamo sigue siendo el mismo: verdad completa y justicia plena.

- Publicidad -
- Publicidad -
- Publicidad -