El fiscal del caso Loan marca distancia de la presión política

NewsITe
La desaparición de Loan Peña en Corrientes se consolidó como una de las causas más sensibles de los últimos años y, con ella, crece también la presión política y mediática. En este contexto, el fiscal Carlos Schaefer explicó cómo se organiza el trabajo del Ministerio Público y planteó una línea clara: avanzar sobre la base de pruebas y no de intereses partidarios.
En diálogo con la agencia Noticias Argentinas, Schaefer subrayó que cuenta con “un equipo de fiscales especial para este caso” y que el objetivo es mantener la investigación a resguardo de cualquier uso político. El funcionario judicial insistió en que la causa se guía por hechos concretos, pericias e indicios, con la mira puesta en esclarecer qué ocurrió con el niño y en determinar eventuales responsabilidades penales.
“Nuestra línea es no seguir ninguna cuestión política y menos partidaria”, remarcó el fiscal, al ser consultado sobre la fuerte exposición pública que rodea al expediente. Según explicó, esa presión no solo proviene de dirigentes, sino también de sectores sociales que, impulsados por la gravedad del caso, reclaman respuestas rápidas y contundentes.
Frente a las versiones sobre posibles injerencias externas, Schaefer sostuvo que, si en algún tramo de la investigación se detectara la participación o interferencia de actores políticos, ese aspecto quedará expuesto en la etapa de juicio. “Por eso es oral y público”, enfatizó, aludiendo al carácter transparente que tienen los debates en tribunales orales federales.
Juicio oral urgente y fallas en las primeras actuaciones
El fiscal también se refirió a las demoras y dificultades iniciales que marcaron el expediente. Reconoció que la primera actuación en el caso fue “complicada” porque el comisario Maciel tuvo un rol central en esos primeros momentos, lo que, a su juicio, condicionó el rumbo de la pesquisa. “Desde ahí arrancamos mal”, admitió, al tiempo que señaló que hubo decisiones que podrían haberse tomado de otra manera.
Esa autocrítica se suma al diagnóstico de que algunas personas “vinieron a entorpecer” el desarrollo de la causa, ya sea por errores, omisiones o acciones que no se ajustaron a los protocolos esperados en una desaparición de un menor. Para Schaefer, esos desajustes iniciales deberán ser revisados en profundidad en el juicio, con acceso de la sociedad y de las partes a toda la prueba producida.
- Un equipo especial de fiscales trabaja exclusivamente en el caso Loan.
- El fiscal niega haber recibido amenazas o presiones directas.
- Eventuales injerencias políticas, de existir, se analizarán en el juicio.
- Se cuestionan las primeras actuaciones a cargo del comisario Maciel.
“Exigimos que se haga el debate oral y público, porque a veces muchos sacamos conclusiones que antes omitimos”, planteó Schaefer, al pedir que el juicio se realice lo antes posible.
Con el paso del tiempo y sin respuestas definitivas sobre el paradero de Loan, la expectativa de la sociedad se centra ahora en que el juicio oral permita ordenar la secuencia de hechos, revisar cada decisión tomada y despejar las sospechas de encubrimiento o manipulación política. La actuación de la Justicia y la transparencia del proceso serán claves para recuperar la confianza y acercarse a la verdad en uno de los casos más conmocionantes de la Argentina reciente.

