El abogado de Walter Maciel cuestiona la acusación fiscal

En el marco de la causa por la desaparición de Loan Peña en Corrientes, el abogado del ex comisario Walter Maciel, Richard Vallejos, aseguró que su defendido no incurrió en ninguna irregularidad durante las primeras horas de búsqueda del niño. Maciel está procesado como partícipe necesario del delito de sustracción y ocultamiento, una calificación que la defensa busca desactivar al poner el foco en su rol institucional y en cómo se activó el operativo policial.
Vallejos recordó que Maciel era jefe de la comisaría de Nueve de Julio y, como tal, responsable de firmar el libro de guardia. Sin embargo, subrayó que al momento de la desaparición de Loan el ex comisario se encontraba de franco, en su domicilio, y que tomó conocimiento del hecho recién a las 16.05. Según su reconstrucción, el primer aviso no fue dirigido a él, sino que la llamada inicial de María Victoria Caillava ingresó a un cabo, quien luego avisó al oficial de turno, entonces máxima autoridad presente en la dependencia.
De acuerdo con la versión de la defensa, ese oficial concurrió al domicilio de Maciel, golpeó la puerta en reiteradas oportunidades y, al no obtener respuesta, se retiró. Minutos más tarde regresó, momento en que el ex comisario finalmente se despertó, se cambió y partió hacia la zona donde se había reportado la desaparición del menor. Para Vallejos, ese derrotero demuestra que no existió una maniobra deliberada para demorar el inicio de la búsqueda ni para entorpecer la investigación.
Discusión por el botín, los móviles y el libro de guardia
La fiscalía sostiene que hay diversos elementos que comprometen a Maciel: la aparición de un botín de Loan en circunstancias cuestionadas, la presunta falta de despliegue policial, la llegada tardía al lugar de los hechos y modificaciones en el libro de guardia. Frente a ese cuadro, el defensor remarcó que está documentado en el expediente que fue Caillava quien entregó el botín a Laudelina Peña y le indicó dónde dejarlo, por lo que, a su entender, su cliente no tuvo participación alguna en ese episodio.
Vallejos también afirmó que el procedimiento sobre esa prueba se realizó conforme a protocolo, con cadena de custodia y participación de peritos, descartando la versión de que el botín se hubiera lavado o manipulado de forma irregular. A esto sumó un dato que considera clave para desligar a Maciel de cualquier plan criminal: fue él quien ordenó el secuestro de los dos vehículos de Caillava y de Carlos Pérez, cuando –según la defensa– se intentaba limitar la medida a un solo auto, un Ford Ka.
Para el abogado, resulta “inverosímil” que un presunto integrante de una organización criminal colabore con la detención de otros imputados y con el secuestro de todos los vehículos sospechados. Sostiene además que Maciel conocía desde hacía poco tiempo a las personas hoy procesadas, que no tenía sus teléfonos y que no había entre ellos vínculos previos que permitieran hablar de una banda organizada.
La calificación de partícipe y el escenario posible
Consultado sobre el fundamento de la imputación, Vallejos explicó que la fiscalía considera que Maciel habría tenido un “rol activo” al actuar –o no actuar– durante el hecho, principalmente por llegar tarde a la escena y por supuestamente haber alterado los horarios en el libro de guardia. El defensor rechaza este planteo y lo atribuye a una interpretación forzada de los tiempos y de las obligaciones del entonces jefe de comisaría.
En esa línea, insistió en que “no hay ninguna irregularidad” en la conducta de su representado y planteó una hipótesis alternativa sobre lo ocurrido con Loan: un hecho fortuito, como un posible atropello, que excluiría de plano la existencia de un plan criminal y, por lo tanto, la participación necesaria de Maciel y del resto de los imputados. Según su lectura del expediente, incluso el propio fiscal habría admitido que no logró acreditarse un plan previo ni una motivación clara detrás del hecho.
“La única posibilidad que existe y que consta para mí en el expediente es que esto haya sido un hecho fortuito, por lo que no hay participación necesaria de él en este hecho, como tampoco de los otros imputados”, remarcó Vallejos.
Mientras la investigación continúa y se analizan pruebas y testimonios, la defensa del ex comisario busca reposicionarlo como un funcionario que actuó dentro de los márgenes reglamentarios y no como un engranaje en una maniobra criminal. La definición judicial sobre su situación procesal será clave en la próxima etapa del caso y en la reconstrucción definitiva de lo ocurrido con Loan.

