Caputo resalta el impacto del alivio fiscal en el campo

El ministro de Economía, Luis Caputo, puso en primer plano la reacción del sector agropecuario frente a las recientes reducciones de impuestos aplicadas por el Gobierno nacional, y proyectó un fuerte incremento en el volumen de exportaciones para este año. El funcionario destacó que la combinación de baja de retenciones y eliminación de aranceles a la importación de insumos y maquinaria ya se traduce en mayores inversiones y en una perspectiva de cosecha récord.
En una publicación en sus redes sociales, Caputo remarcó que, mientras el debate público suele concentrarse en el potencial de la energía y la minería, el campo argentino muestra una respuesta inmediata a las señales de alivio fiscal. Según explicó, la reducción de derechos de exportación y la flexibilización para importar bienes de capital, herbicidas, equipos de riego y maquinaria usada permitió abaratar costos y acelerar la renovación tecnológica en los establecimientos agropecuarios.
De acuerdo con las estimaciones del titular del Palacio de Hacienda, en un escenario considerado conservador las exportaciones del complejo agroindustrial podrían incrementarse en alrededor de 3.700 millones de dólares respecto del año pasado. Este salto estaría vinculado tanto a una mejora en los rindes como a una mayor superficie sembrada, impulsada por un clima de mayor previsibilidad para el productor.
Caputo también evaluó un escenario más optimista, con mejores precios internacionales y una producción superior, que ya comienza a ser convalidado por los datos de campaña. En ese caso, las exportaciones totales del agro treparían a casi 42.000 millones de dólares, es decir, unos 8.700 millones de dólares adicionales en comparación con 2023. Ese flujo extra de divisas sería clave para oxigenar las reservas, estabilizar la macroeconomía y apuntalar la recuperación de la actividad.
El agro como motor histórico de la economía argentina
En su análisis, el ministro definió al agro como un sector en “boom absoluto” y lo ubicó nuevamente como uno de los motores centrales para el crecimiento en los próximos años. La mejora en las condiciones tributarias se suma a la recuperación climática tras la sequía histórica que afectó a las últimas campañas, lo que configura un escenario más favorable para el conjunto de la cadena agrícola y ganadera.
- Reducción de retenciones a las exportaciones agropecuarias.
- Eliminación o baja de aranceles para importar bienes de capital e insumos clave.
- Habilitación para traer maquinaria usada, con el fin de renovar equipos.
- Proyección de cosecha récord y mayor ingreso de divisas.
“El agro está en un boom absoluto y va a ser, como siempre, un motor clave para el crecimiento económico en los próximos años”, subrayó Luis Caputo.
Con estas proyecciones, el Gobierno apuesta a que la reacción del sector agropecuario se traduzca no solo en más exportaciones, sino también en mayor empleo en el interior productivo, más movimiento en la industria de maquinaria agrícola, el transporte y los servicios vinculados al campo. El desempeño del agro, en este contexto, se vuelve un factor determinante para la velocidad y la profundidad de la recuperación económica que busca la administración nacional.

