El presidente del PJ bonaerense criticó la disputa interna por los primeros lugares en las candidaturas para las legislativas del 26 de octubre.

El presidente del Partido Justicialista de la provincia de Buenos Aires, Máximo Kirchner, expresó su preocupación por la fuerte disputa interna que atraviesa el peronismo en la previa a la definición de las listas para las elecciones legislativas del 26 de octubre. “He visto gente poroteando candidaturas de manera salvaje”, afirmó.
A nueve días del cierre de listas, el dirigente cuestionó la dinámica con la que se están negociando los primeros lugares en la nómina de candidatos a diputados nacionales por la provincia de Buenos Aires. El distrito renovará 35 bancas en la Cámara Baja.
Críticas a la falta de síntesis interna
En declaraciones radiales, Kirchner sostuvo que “hay que tener y elegir personas, hoy por hoy lo que es Fuerza Patria no es que alguien se levanta y hace lo que quiere, hay que trabajar en una síntesis”. El dirigente apuntó contra sectores que presionan por ubicaciones en la lista sin priorizar el proyecto colectivo.
Las tensiones se concentran en los primeros 16 lugares, que representan las bancas que el peronismo aspira a obtener en octubre. “No tenemos que llevar el peronismo a la municipalización. Creo que los intendentes son importantísimos, Néstor fue intendente, pero falta un largo camino y hay discusiones pendientes”, agregó.
Elecciones complejas y el rol legislativo
Kirchner describió el proceso electoral como “más que complejo” por el desdoblamiento dispuesto en el calendario bonaerense. También remarcó la importancia de las bancas en disputa: “Algunos diputados más o menos implican tener o no quórum. Hacen la diferencia. Tiene impacto en la vida de las personas”.
Consultado sobre una posible candidatura suya pese a tener mandato vigente hasta 2027, respondió: “Si salgo de acá y Cristina me dice ‘no importa, pase lo que pase hay que ir’, bueno, ya cambia. Y también se discute con todo el espacio político”.
Finalmente, consideró que parte de la tensión interna se explica por “la detención de Cristina como presidenta del principal partido de la oposición”, en referencia a su inhabilitación política.

