Tal como adelantara EL NORTE, se completaron los traspasos de titularidades de comisarías de San Nicolás, por decisión del Ministerio de Seguridad Bonaerense. En la Jefatura Departamental estará el Comisario Martin Cancelo. También fueron reemplazados los jefes de las comisarías 1ª, 2ª, 3ª Local y Comando de Patrullas. En medio de denuncias por irregularidades e investigaciones por hechos de corrupción, desde la fuerza sostienen que los cambios obedecen a cuestiones operativas.

De la redacción de EL NORTE
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Las cúpulas de todas las dependencias de la policía bonaerense fueron relevadas en San Nicolás. El Ministerio de Seguridad de la provincia dispuso los cambios en medio de un clima enrarecido a raíz de denuncias por irregularidades que afecta a la fuerza. El hecho de que se hayan dispuesto cuando la causa se encuentra en plena investigación generó suspicacias. Desde el interior del organismo aseguran que los cambios se deben a que el nuevo jefe de la Superintendencia Interior Norte ll habría elegido trabajar con otros titulares en las dependencias, lo que estaría dentro de sus facultades.
En los primeros días de enero el Ministerio de Seguridad de la provincia presidido por Javier Alonso, reemplazante de Sergio Berni, decidió realizar cambios en la cúpula de la policía bonaerense designando para la Superintendencia Interior Norte II al Comisario Mayor Alejandro Rodrigo Ledesma, en reemplazo de Walter Fernández Mamani quien se desempeñaba hasta ese momento en la mencionada jurisdicción que abarca Pergamino, San Nicolás, San Pedro, Colón, Rojas, Salto, Ramallo, Arrecifes, Baradero y Capitán Sarmiento.
Alejandro Ledesma tiene 50 años, fue ascendido a comisario en 2015, pasando por distintos escalafones. Sus últimos destinos fueron el conurbano sur, Quilmes y Lanús. Se trataría de un hombre con amplia vinculación con la jefatura, quien además de haber traído más recursos dispuso los cambios que creyó necesarios conforme a lo afirmado por las fuentes internas extraoficiales consultadas.
Los cambios
Como nuevo jefe de la Departamental asume el Comisario Martin Leonardo Cancelo proveniente de la comisaría 2ª de Quilmes quien actuará en reemplazo del Inspector Marcelo Morales que pasará a la subjefatura de policía dependiente de la Superintendencia de Seguridad Región Norte ll.
En la comisaría 1ª se desempeñará el recientemente ascendido Comisario Facundo Fiorabanti quien asumirá en lugar de Andrés Caretta. En la comisaría 2ª fue designado el Subcomisario Gustavo Ponce quien se desempeñaba en la subcomisaría de Pérez Millán, estará en lugar de Natalia Rojas. En la comisaría 3ª asume la Subcomisario María Florencia García quien se desempeñaba en la comisaría 1ª desplazando al Comisario Daniel Cano. Al frente del Comando de Patrullas fue puesto en funciones el Subcomisario Diego Rodríguez en lugar del Comisario Sergio Cepeda y en la Policía Local asumió el Subcomisario Emmanuel Raimondi quien era titular de la comisaría 2ª de Ramallo en reemplazo de Marcelo Ibarra. Todos los jefes reemplazados pasan a la Subjefatura de Policía dependiente de la superintendencia de seguridad Norte ll.
También se produjeron cambios en Ramallo y en Pérez Millán.
Denuncias por irregularidades
Los cambios se dieron en medio de un clima agitado luego de que una denuncia por irregularidades recayera en la UFI Nº 13 a cargo del fiscal Darío Giagnorio quien inició una investigación penal por supuestas “irregularidades” en el desempeño policial. La instrucción fue iniciada hace algunas semanas y podría comprometer a efectivos y responsables de la Policía de la provincia de Buenos Aires con asiento en San Nicolás.
La causa se encuentra bajo un hermético secreto de sumario. Extraoficialmente había podido saberse que el germen del conflicto podría haber surgido a raíz de las detenciones efectuadas en septiembre pasado, luego de más de 25 allanamientos simultáneos, de ocho efectivos policiales acusados de integrar dos bandas delictivas.
Este hecho obligó a una reestructuración de la fuerza, produjo que varios servicios de calle quedaran desarmados y que por cuestiones operativas y de organización, fueran realizados distintos movimientos de personal, lo que habría generado malestar entre varios miembros de la fuerza policial. Conforme a lo trascendido desde las entrañas del organismo, uno de los involucrados en la investigación original que no fue detenido, pero si trasladado, habría efectuado una denuncia cruzada que sería la acusación que el fiscal Darío Giagnorio se encuentra investigando.
La fiscalía, bajo cerrado hermetismo, analiza los cambios realizados en los mandos policiales y en la organización de las dependencias efectuados en ese momento. Se supo que la instrucción no apuntaba específicamente, al menos hasta ese momento, a determinadas personas, sino que investiga genéricamente irregularidades en el desempeño de funciones policiales y cambios de mandos.
Se especuló con que los últimos relevos podrían tener su origen en la presión mediática originada por esa denuncia o en el resultado de las primeras actuaciones, pero lo cierto es que hasta el momento todo apunta a un cambio operativo previsible.

