Cae banda de estafas virtuales: 250.000 dólares secuestrados

Desbaratan organización de ciberestafas que operaba en el AMBA

Operativo policial contra una banda de estafas virtuales

NewsITe

Una compleja organización dedicada a las estafas virtuales fue desarticulada tras una extensa investigación y 21 allanamientos realizados en distintos puntos del Área Metropolitana de Buenos Aires (AMBA). En los procedimientos, la Policía de la Ciudad incautó más de 250.000 dólares entre efectivo y criptoactivos, además de vehículos, dispositivos electrónicos y abundante documentación financiera.

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De acuerdo con fuentes del caso, la banda estaba integrada por dos grupos familiares y al menos ocho de sus integrantes quedaron formalmente imputados. Durante los operativos fue detenido uno de los sospechosos, sobre quien pesaba un pedido de captura vigente emitido por la Justicia de La Rioja. Los investigadores contabilizan por el momento más de 200 damnificados en todo el país, aunque se presume que la cifra podría aumentar a medida que se analice el material secuestrado.

La pesquisa estuvo a cargo de la División Delitos Tecnológicos Complejos de la Policía de la Ciudad, en coordinación con autoridades judiciales de la Ciudad de Buenos Aires, la provincia de Buenos Aires y Chubut. La actuación fue articulada por el fiscal general Fernando Rivarola, titular de la Unidad Fiscal Especializada en Cibercrimen y Evidencia Digital de Rawson, quien ordenó una serie de medidas para reconstruir el circuito del dinero y el entramado empresarial utilizado por la organización.

Cómo captaban víctimas y lavaban el dinero

La causa se inició en 2023, a partir de la denuncia de una mujer de Puerto Madryn que aseguró haber invertido más de 100 millones de pesos. Según su relato, durante el primer mes recibió ganancias, pero luego el flujo de dinero se interrumpió por completo y nunca logró recuperar el capital aportado, lo que motivó la intervención judicial.

Los investigadores determinaron que los sospechosos ofrecían invertir en sociedades inexistentes mediante la compra de acciones, así como en supuestas empresas que cotizaban en la Bolsa. Para darle apariencia de legitimidad al negocio, desarrollaron una aplicación móvil ficticia en la que las víctimas podían visualizar presuntos movimientos financieros, ganancias y operaciones bursátiles, todo ello simulado.

Cuando los damnificados intentaban retirar su dinero, los miembros de la banda alegaban supuestas restricciones administrativas impuestas por el Banco Central que, según decían, impedían concretar transferencias o pagos. Este ardid se repetía sistemáticamente hasta que las víctimas perdían todo contacto con los supuestos inversores.

La investigación permitió reconstruir lo que los especialistas denominaron la “Ruta del Dinero Digital”. El capital obtenido mediante las estafas era transformado en activos digitales, principalmente criptomonedas, y luego ingresaba a un circuito de lavado que incluía la compra de vehículos, la importación de electrodomésticos para su venta online y el movimiento de fondos a través de inmobiliarias y agencias de viajes.

Allanamientos, roles dentro de la banda y secuestros

Uno de los imputados estaba encargado de la creación de empresas fantasmas, utilizadas para justificar el origen de los fondos. Otros dos organizaban inmobiliarias a nombre propio o de terceros, desde donde se realizaban contratos de alquiler y operaciones que servían para “blanquear” el dinero. También se detectó que otros miembros figuraban como dueños de agencias de turismo y casas de cambio, que en realidad funcionaban como cuevas financieras y centros operativos de la maniobra.

Los allanamientos se llevaron adelante tanto en domicilios particulares como en oficinas que se presentaban al público como agencias de viajes o casas de cambio. En la Ciudad de Buenos Aires, los procedimientos se concretaron en los barrios de Monserrat, Retiro, Saavedra, Villa Urquiza, Flores, Balvanera y Belgrano. En territorio bonaerense, las irrupciones tuvieron lugar en Ituzaingó, San Isidro, Merlo, Moreno, Morón, La Matanza y Almirante Brown.

  • Más de 172.000 dólares en efectivo y alrededor de seis millones de pesos en moneda nacional.
  • Criptoactivos valuados en unos 80.000 dólares y cheques por montos millonarios.
  • Notebooks, teléfonos celulares, discos rígidos y otros dispositivos de almacenamiento.
  • Documentación contable y anotaciones financieras de interés para la causa.
  • Vehículos supuestamente adquiridos con dinero proveniente de las estafas.

Los investigadores no descartan que, a partir del análisis de los dispositivos electrónicos y la documentación incautada, surjan nuevos damnificados y se amplíe la imputación a más personas vinculadas con la red de ciberestafas.

Con el avance de las pericias informáticas y el cruzamiento de datos bancarios y de exchanges de criptomonedas, la Justicia buscará determinar el volumen total del fraude y el recorrido completo del dinero. Mientras tanto, las autoridades recomiendan extremar recaudos frente a propuestas de inversión no reguladas, verificar siempre la identidad y antecedentes de quienes las ofrecen y desconfiar de rendimientos rápidos muy por encima del mercado.

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