Latinoamérica, a la cola del crecimiento mundial de carga

NewsITe
En enero de 2026, las aerolíneas de América Latina y el Caribe registraron una baja interanual del 2% en la demanda de transporte de carga aérea, de acuerdo con el último informe de la Asociación Internacional de Transporte Aéreo (IATA). El dato contrasta con el desempeño del resto de las regiones y marca el peor resultado a nivel global para ese mes.
Mientras la demanda regional retrocedió, la capacidad de bodega ofrecida por las compañías latinoamericanas aumentó 2,3% en la comparación interanual. Es decir, hubo más espacio disponible para transportar mercaderías, pero menos carga efectiva movilizada, una combinación que presiona sobre los ingresos del sector y obliga a revisar estrategias comerciales y de rutas.
A escala global, el panorama fue muy diferente. La demanda total de carga aérea, medida en toneladas-kilómetro (CTK), avanzó 5,6% respecto de enero de 2025, con un incremento del 7,2% en las operaciones internacionales. La capacidad, medida en toneladas-kilómetro disponibles (ACTK), subió 3,6% interanual, 5,7% en el segmento internacional, lo que muestra un mercado en expansión moderada pero sostenida.
Un mercado global en crecimiento, con fuerte heterogeneidad
Según la IATA, el arranque de 2026 fue sólido para la carga aérea a nivel mundial, aunque con marcadas diferencias por región. Las aerolíneas de África, Oriente Medio, Asia-Pacífico y Europa mostraron crecimientos por encima del promedio global, mientras que los operadores de América —tanto del Norte como de América Latina y el Caribe— registraron caídas agregadas en la demanda.
Asia-Pacífico se consolidó como el principal motor del negocio, con un crecimiento del 7,8% interanual en la demanda de carga aérea y un aumento de la capacidad del 3,3%. En Europa, la demanda subió 6,9%, con una capacidad 4,9% mayor. Oriente Medio también exhibió un desempeño robusto, con un salto del 9,3% en la demanda y del 9,9% en la capacidad, el incremento más alto entre todas las regiones en este último indicador.
África, en tanto, lideró el ranking de crecimiento de demanda con un alza del 18,2% interanual en enero y un incremento de la capacidad del 6,5%. Norteamérica fue la única región donde la capacidad total se redujo, con una leve baja del 0,2%, acompañada de una contracción del 0,5% en la demanda de carga aérea.
Tensiones geopolíticas y combustible más barato
Willie Walsh, director general de la IATA, advirtió que la resiliencia del sector seguirá a prueba en los próximos meses. Entre los factores de riesgo, mencionó la incertidumbre ligada a la política comercial de Estados Unidos y el impacto de las hostilidades en Oriente Medio sobre las cadenas de suministro globales, con desvíos de rutas, mayores tiempos de tránsito y costos operativos adicionales.
“La resiliencia de la carga aérea seguirá poniéndose a prueba en los próximos meses. El fortalecimiento de la adaptabilidad y la eficiencia mediante la digitalización y otras medidas será clave”, señaló Walsh, de cara al Simposio Mundial de Carga que la IATA realizará en Lima entre el 10 y el 12 de marzo de 2026.
Pese a las tensiones geopolíticas, el contexto operativo mostró algunos alivios. El comercio mundial de bienes creció 4,9% interanual en diciembre de 2025, lo que sostiene la demanda estructural de transporte. A la vez, los precios del combustible para aviones cayeron 6,5% interanual en enero, un factor que mejora los márgenes de las compañías frente a un escenario de tarifas presionadas por la competencia.
Además, la confianza del sector manufacturero mundial se fortaleció. El Índice de Gerentes de Compras (PMI) global superó nuevamente el umbral de expansión, al ubicarse en 51,8 puntos, el nivel más alto en más de año y medio. El subíndice de nuevos pedidos de exportación trepó a 49,9, todavía por debajo del nivel de crecimiento, pero en su valor más elevado de los últimos diez meses, un signo de recuperación gradual en el comercio internacional.
Desafíos para los corredores comerciales clave
El informe de IATA destaca que, en enero de 2026, el volumen de carga aérea creció en la mayoría de los principales corredores comerciales del mundo, con una excepción relevante: la ruta Asia–Norteamérica, donde se verificó una merma en el flujo de mercaderías. Esta dinámica afecta especialmente a las aerolíneas con fuerte exposición a ese eje, que deben recalibrar sus operaciones y buscar segmentos más dinámicos.
Para América Latina y el Caribe, el desafío pasa por capitalizar la recuperación del comercio global y mejorar su competitividad en logística aérea. La combinación de costos operativos, calidad de infraestructura, regulaciones y conectividad determinará qué tan rápido la región puede revertir la caída del 2% de enero y alinearse con el ciclo de crecimiento que ya se percibe en otros mercados.
En ese contexto, la discusión sobre digitalización, eficiencia de procesos y cooperación entre aerolíneas, aeropuertos y operadores logísticos aparece como un eje central de la agenda regional, con impacto directo sobre las exportaciones, en especial de productos de alto valor agregado y de la industria farmacéutica, electrónica y agroalimentaria.

