BUSCANDO SOLUCIONES A LA PROBLEMÁTICA DE LA NOCHE

PELEAS, SUCIEDAD Y RUIDOS MOLESTOS

Corridas, gritos, enfrentamientos brutales en plena calle que son registrados por los celulares forman parte de una de las tantas postales que se repiten los fines de semana en proximidades de locales nocturnos y que arrojan un serio problema para las fuerzas de seguridad. La paulatina salida de la pandemia volvió a traer cuestiones que nunca se resolvieron del todo, por lo que el Municipio convocó a los bolicheros para consensuar una solución.

De la redacción de El Norte
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Meced al avance de la vacunación, los bares y boliches fueron paulatinamente volviendo a abrir sus puertas (aquellos que pudieron sobrevivir a la estricta cuarentena que significó un duro golpe al bolsillo del rubro gastronómico y de entretenimiento), por lo que el público comenzó a llegar de manera numerosa, ya que si algo mostró la pospandemia, fue la necesidad de la gente de salir y divertirse a pesar de la crisis económica. Lo que también se notó de forma preocupante, que ya se había visto durante el confinamiento, es el incremento de consumo de bebidas alcohólicas, lo que de a poco fue trayendo otro de los problemas que tiene la nocturnidad y que es el de la circulación de personas en estado de ebriedad, siendo detonante de graves accidentes de tránsito y peleas callejeras. Este fin de semana, los hechos más brutales tuvieron lugar en calle Nación entre Urquiza y Francia, pero todos los fines de semana hay alguna pelea con varios participantes en distintos puntos de la ciudad.

Atentos a esta cuestión, desde el Municipio convocaron a todos los propietarios y referentes de locales nocturnos para entre todos buscar una solución a este problema, ya que con el crecimiento de la ciudad orientado al turismo, estos emprendimientos son de vital importancia.



Entre los puntos tocados y debatidos se trató de establecer algún tipo de rotación de horarios de cierre, lo que fue cuestionado debido a su difícil implementación.

Es importante destacar que no todos los problemas de cada boliche son los mismos y dependen del público que concurre orientado a distintos gustos musicales y diferencias de edad.

Peleas eternas

Lamentablemente en nuestra ciudad es histórico ya el enfrentamiento entre algunos simpatizantes del Club Belgrano con los de Regatas, chocando en absurdos encuentros que terminan en violentas peleas y provocando daños en los lugares donde se desarrollan las riñas. La seguridad de los locales bailables deben estar atentos a que estos grupos no choquen dentro de los establecimientos, ya que la mayoría de las veces se desatan conflictos en los que resultan víctimas personas ajenas a la pelea, siendo que los participantes continúan la gresca en las calles de la ciudad, que terminan siendo tierra de nadie.

Son también los conflictos entre barrios los que se dan lugar en otros locales produciéndose auténticas batallas campales que, como hemos visto, terminan siendo filmadas desde aparatos celulares y se viralizan en las redes.



En la reunión con los propietarios de establecimientos bailables y recreativos se trabajó específicamente en el tema de regular las salidas de los locales, para que la gente no salga toda de golpe y al mismo horario, ya que se produce una especie de anarquía en las calles. Aquellos nicoleños que circulen en horas de la madrugada se habrán encontrado por momentos con grupos de jóvenes cortando la calle, alborotados y produciendo ruidos molestos y daños a los inmuebles. Esto lo puede dar fe cualquier vecino con domicilio cercano que se ha amanecido con restos de orina y botellas vacías en la vereda volviéndose casi una rutina del fin de semana.

Entre los pedidos que se hicieron desde la Municipalidad está en que cada local se encargue de la limpieza de las veredas y las calles en la zona de su establecimiento, lo que ya se viene realizando desde hace tiempo para mejorar la relación con la vecindad.

Cierres

Para encontrar una probable solución, desde el pasado fin de semana se establecieron horarios de corte del expendio de bebidas alcohólicas, entendiendo que la ley provincial del REBA prohíbe la venta de las mismas después de las 4.30, por lo que se extendió el cierre de los locales para que la gente pueda consumir su trago y después marcharse a casa tranquilo, ya que tampoco se puede salir de los locales con vasos o botellas. Merced a esto se lograría que la gente vaya saliendo de a poco y no toda junta, lo que provoca caos en la circulación.



Asimismo, se estableció un número de teléfono exclusivo para que en caso de desatarse alguna gresca se pueda comunicar directamente con el servicio de emergencias policiales, los cuales están atentos a intervenir.

Con una San Nicolás que crece, es importante ir puliendo todos los detalles y atender de una vez por todas la problemática de la noche, que no solo atañe a los locales bailables sino especialmente a la gente en la calle, que pareciera por momentos que han tomado la ciudad.

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