Buscan prohibir golosinas en las líneas de caja

Proyecto para limitar productos no saludables en las cajas

Góndola de golosinas y bebidas en la línea de cajas de un supermercado

El diputado nacional Juan Carlos Molina presentó en el Congreso un proyecto de ley que propone restringir de manera estricta la exhibición, oferta y promoción de productos alimenticios no saludables en las líneas de caja de supermercados, hipermercados y farmacias con modalidad de autoservicio de todo el país.

La iniciativa apunta especialmente a golosinas, chocolates y bebidas azucaradas que actualmente se concentran en los sectores de espera de las cajas, un espacio clave para las compras impulsivas de último momento. De acuerdo con el texto, estos productos no podrán ser exhibidos, ofrecidos ni entregados de forma gratuita en las áreas de cobro.

El proyecto toma como referencia la Ley 27.642 de Promoción de la Alimentación Saludable, sancionada en 2021, que incorporó los octógonos negros de advertencia en los envases para señalar exceso de calorías, sodio, grasas y azúcares, entre otros nutrientes críticos. Molina propone sumar un nuevo artículo que regule específicamente la ubicación de estos alimentos dentro de los comercios.

Alcance de la prohibición en supermercados y farmacias

La restricción alcanzaría a todos los productos que tengan uno o más sellos de advertencia o leyendas precautorias según la normativa de etiquetado frontal. Entre ellos se encuentran:

  • Productos de confitería con azúcares añadidos o edulcorantes.
  • Chocolates, productos de cacao, baños de repostería y similares con azúcares añadidos.
  • Bebidas analcohólicas listas para consumir, polvos o concentrados con azúcares añadidos, cafeína o edulcorantes.

De sancionarse la ley, estos artículos deberán exhibirse únicamente en góndolas o espacios específicos dentro del salón de ventas, ubicados a una distancia no menor a tres metros de las cajas. El objetivo es reducir la exposición directa en los sectores donde las personas suelen permanecer en fila y decidir compras no planificadas.

Hábitos alimentarios y compras impulsivas

En los fundamentos del proyecto, Molina señala que la disposición actual de golosinas y bebidas azucaradas en las líneas de caja responde a una estrategia deliberada del mercado para estimular consumos impulsivos, muchas veces vinculados al pedido de niños y niñas que acompañan a los adultos.

“El emplazamiento de estos productos no es neutro: funciona como un estímulo directo al consumo impulsivo”, sostiene el diputado, quien advierte sobre el impacto particular de estas prácticas en la población infantil.

El legislador cita estudios que revelan que alrededor de la mitad de la población adulta en la Argentina tiene sobrepeso u obesidad, una problemática que también afecta a un porcentaje significativo de menores de edad. Este escenario se vincula con el alto consumo de alimentos ultraprocesados y bebidas azucaradas, considerados factores de riesgo para enfermedades crónicas no transmisibles.

Molina remarca que la propuesta no pretende limitar la libertad de elección de las personas, sino “ordenar el entorno de decisión” y reducir los estímulos que empujan a adquirir productos que, consumidos en forma sostenida, pueden perjudicar la salud.

El proyecto fija un plazo de 90 días desde la reglamentación para que los comercios se adecúen a las nuevas reglas. El incumplimiento será sancionado conforme al régimen previsto en la Ley de Promoción de la Alimentación Saludable, en el marco de un debate que se da mientras el oficialismo impulsa la derogación de esa misma normativa.

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