El abuelo de una de las jóvenes describió la impotencia de la familia por los “aberrantes crímenes” en Florencio Varela y aseguró que el abogado Fernando Burlando les recomendó no ver los informes forenses.

Antonio del Castillo, abuelo de Brenda y Morena —dos de las jóvenes víctimas de los crímenes ocurridos en Florencio Varela—, habló en Radio Rivadavia sobre el dolor de la familia y la dureza de los hechos. Relató su encuentro con el doctor Fernando Burlando, quien les dijo que “las cosas están bien encaminadas” y aconsejó no leer los informes forenses. Del Castillo definió los hechos como “aberrantes” y describió la sensación de impotencia de los padres ante la brutalidad del ataque.
El abuelo contó que los familiares querían enfrentar a los detenidos, identificados como Pequeño J y Osorio, y que el deseo de justicia se mezcla con el dolor. “Ellos como todo padre quieren ir donde está este personaje… yo también hubiera querido estar en un calabozo con él solo”, declaró Del Castillo, quien reconoció la ira y el sufrimiento que atraviesan los suyos. A su vez, explicó que Burlando les prohibió ver las fotos de la autopsia y los informes por ser demasiado fuertes para la familia.
El consejo de Burlando y la protección de la familia
Del Castillo relató que Burlando les “dijo bien clarito” que no dejaría que su hijo leyera los informes forenses ni viera las imágenes de la autopsia. Explicó que el abogado actuó así para preservar a los familiares de una información que, según el letrado, resultaba “muy fuerte”. “Burlando no lo dejó, no lo dejó. Le dijo ‘mirá, yo soy papá, pero no te aconsejo’”, contó el abuelo, quien valoró la contención profesional en medio del dolor.
El testimonio subrayó la dificultad de procesar el nivel de violencia que mostraron los crímenes. “Ya la mataron, pero ¿por qué van a destrozar un cuerpo como hicieron?”, se preguntó Del Castillo, consternado por el grado de brutalidad. La familia busca respuestas y la fiscalía continúa con la investigación, mientras los allegados intentan sobrellevar el duelo sin exponerse a imágenes que podrían profundizar su sufrimiento.
Un reclamo a los jóvenes y recuerdos de las nietas
El abuelo también reflexionó sobre cambios en la vida barrial que, a su juicio, vinculan consumo y violencia entre los jóvenes. “Toman, se drogan, se pegan, se matan. Yo lo veo a diario esto que está pasando en todos lados”, afirmó Del Castillo, que llamó la atención sobre riesgos que observa en su entorno. A pesar de la angustia, recordó con cariño a sus nietas y la última vez que las vio, hace poco más de un mes.
En un mensaje directo a la comunidad juvenil, Antonio pidió atención y obediencia filial: “Háganle caso a mamá, me están viendo sufrir. Y si ustedes no le hacen caso a mamá y a papá, le van a dejar sufrimiento a los padres”. La frase cerró una entrevista marcada por la conmoción y el reclamo de justicia de una familia golpeada por hechos que la ciudad aún procura comprender.

