Tensión diplomática entre Sofía y Moscú por ataques a buques

NewsITe
El gobierno de Bulgaria elevó el tono frente a Moscú tras una serie de ataques con drones contra buques mercantes en el mar Negro. El primer ministro búlgaro, Rumen Radev, convocó en Sofía a la embajadora de Rusia, Eleonora Mitrofanova, para exigir explicaciones por los incidentes ocurridos en la zona económica exclusiva del país.
Los ataques, que se registraron en las últimas semanas, tuvieron como uno de los objetivos al carguero “Chelsea 3”, que navegaba bajo bandera de Malta pero estaba registrado en Ucrania y pertenecía a intereses ucranianos. Para Radev, ese dato vuelve poco verosímil la hipótesis de que Kiev haya atacado sus propios barcos, lo que refuerza las sospechas de una acción vinculada al conflicto en curso en la región.
De acuerdo con la información difundida por el servicio de prensa del gobierno búlgaro, el país aún no cuenta con pruebas concluyentes sobre el origen de los drones utilizados en los ataques. Sin embargo, la preocupación en Sofía crece ante el riesgo de que la escalada de violencia alcance directamente a rutas comerciales claves para la seguridad energética y alimentaria de Europa.
La respuesta de Moscú y el rol de terceros actores
Ante el reclamo formal del Ejecutivo búlgaro, la embajadora Mitrofanova sostuvo que no recibió ninguna comunicación de parte del gobierno ruso respecto de operaciones militares en la zona. También planteó la posibilidad de que se trate de una provocación de un tercer país interesado en agravar el conflicto en el mar Negro y tensionar aún más el vínculo entre Rusia y los miembros de la OTAN.
Radev calificó como «absolutamente inaceptables» los ataques contra buques mercantes, independientemente de su pabellón, y advirtió que cualquier acción contra la navegación comercial puede tener consecuencias serias para la estabilidad regional. El primer ministro reclamó una investigación exhaustiva en coordinación con la Unión Europea y con los aliados de la OTAN, con el objetivo de identificar a los responsables y evitar nuevos incidentes.
Un corredor estratégico bajo presión
Las tensiones en el mar Negro se intensificaron desde el 6 de octubre, cuando drones no identificados hundieron un buque mercante e incendiaron otro a unas 70 millas náuticas (casi 130 kilómetros) al este de la localidad costera de Byala. La zona es considerada un corredor estratégico para la salida de granos, combustibles y otras mercancías hacia mercados internacionales, por lo que cualquier ataque genera alarma en las capitales europeas.
- Los ataques se produjeron dentro de la zona económica exclusiva de Bulgaria.
- Uno de los barcos afectados, el “Chelsea 3”, estaba vinculado a Ucrania.
- Bulgaria reclama apoyo de la Unión Europea y la OTAN en la investigación.
- Rusia niega haber recibido reportes sobre operaciones militares en el área.
«Los ataques contra buques mercantes son absolutamente inaceptables y pueden agravar significativamente el conflicto», advirtió el primer ministro búlgaro, Rumen Radev.
Mientras continúa la investigación, Bulgaria intenta equilibrar su histórica relación con Rusia con sus compromisos como miembro de la Unión Europea y la OTAN. El resultado de las pericias sobre los restos de los drones y los buques dañados será clave para determinar responsabilidades y para definir los próximos pasos diplomáticos y de seguridad en una de las regiones más sensibles del mapa geopolítico actual.

