Acuerdo estratégico para consolidar el turismo gastronómico

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En el marco de la Fiesta Nacional de la Vendimia, la Ciudad de Buenos Aires y la provincia de Mendoza sellaron un nuevo acuerdo con la Guía Michelin, con el objetivo de potenciar el turismo a través de la gastronomía. El jefe de Gobierno porteño, Jorge Macri, y el gobernador mendocino, Alfredo Cornejo, encabezaron la firma en la capital provincial, acompañados por Valentín Díaz Gilligan, titular del Ente de Turismo de CABA.
El entendimiento establece que la Guía realizará una selección anual e independiente de restaurantes, reforzará la amplificación digital de ambos destinos, sumará contenidos editoriales específicos y consolidará a Buenos Aires y Mendoza como Destination Partner de la prestigiosa publicación. La iniciativa se integra a la estrategia de promoción internacional que ambas jurisdicciones vienen desarrollando para posicionarse como polos gastronómicos de referencia.
Desde la Ciudad de Buenos Aires destacan que la gastronomía es hoy uno de los principales motivos de viaje para turistas nacionales y extranjeros. En esa línea, el Ente de Turismo trabaja en la atracción permanente de chefs, periodistas especializados y formadores de opinión, mientras que Visit Buenos Aires participa en ferias y eventos gastronómicos internacionales en ciudades como Madrid, Ciudad de México, San Pablo, Barcelona, Londres y Nueva York.
Un hito para la gastronomía argentina
La llegada formal de la Guía Michelin a la Argentina, con las distinciones correspondientes a 2024, marcó un punto de inflexión: el país se convirtió en el primero de habla hispana en Latinoamérica en ser cubierto por la publicación. De este modo, Buenos Aires y Mendoza se sumaron al mapa gastronómico global junto a otras pocas ciudades sudamericanas reconocidas por la guía, como San Pablo y Río de Janeiro. En la región, recientemente se agregó México entre los destinos destacados.
Actualmente, la Ciudad de Buenos Aires cuenta con 56 restaurantes seleccionados por la Guía Michelin, de los cuales cuatro ostentan estrellas: Aramburu con dos, y Don Julio, Trescha y Crizia con una cada uno. Además, diez establecimientos obtuvieron la distinción Bib Gourmand, que reconoce una excelente relación entre calidad y precio.
Mendoza, por su parte, consolidó su perfil enoturístico y gastronómico al alcanzar 6 estrellas Michelin y 5 estrellas verdes —orientadas a la sostenibilidad—, además de una lista de 18 restaurantes seleccionados. Para el gobernador Cornejo, esta presencia refleja un trabajo sostenido entre el sector público y el privado y coloca a la provincia en una verdadera vidriera internacional.
Impacto turístico y económico de la Guía Michelin
Estudios de la consultora británica Ernst & Young, citados por las autoridades, muestran el efecto multiplicador que genera la Guía Michelin en los destinos y en los propios restaurantes. Según esos relevamientos, el sello Michelin funciona como un fuerte catalizador del turismo: el 76% de los viajeros elegiría un destino con presencia en la guía frente a otro similar, y el 80% extendería su estadía si el lugar cuenta con restaurantes distinguidos.
- El 76% de los turistas prefiere destinos incluidos en la Guía Michelin.
- Ocho de cada diez viajeros prolongan su viaje cuando el destino tiene restaurantes con estrellas.
- Dos tercios de los visitantes incrementan su nivel de gasto en esos lugares.
- Los restaurantes seleccionados registran, en promedio, más del 50% de aumento en sus ingresos.
- El 60% de los establecimientos amplía su plantilla tras ingresar a la Guía.
“Formar parte de la Guía Michelin nos coloca en una vidriera internacional como referentes gastronómicos. Es un reconocimiento al trabajo sostenido que viene realizando Mendoza desde hace años”, destacó Alfredo Cornejo, mientras que Jorge Macri subrayó que el objetivo es consolidar a Buenos Aires como capital gastronómica, donde cada experiencia sea única para residentes y turistas.
Las autoridades de ambos distritos coinciden en que este acuerdo no sólo fortalece la marca país y la proyección internacional de Buenos Aires y Mendoza, sino que también impulsa la creación de empleo, la profesionalización del sector y nuevas oportunidades para la hotelería, el transporte y toda la cadena de valor vinculada al turismo gastronómico.

