Brasil negocia con EE.UU. para frenar aranceles a sus exportaciones

Brasil busca evitar un nuevo frente de tensión comercial con EE.UU.

Reunión bilateral entre Brasil y Estados Unidos por nuevos aranceles

NewsITe

El Gobierno de Brasil decidió intensificar las conversaciones con Estados Unidos para evitar la entrada en vigencia de nuevos aranceles sobre sus exportaciones, en un contexto de creciente tensión comercial y con una fecha límite que se acerca de forma acelerada.

El ministro de Desarrollo, Industria, Comercio y Servicios, Márcio Fernando Elias Rosa, confirmó que la instrucción del presidente Luiz Inácio Lula da Silva es mantener abierto el canal de diálogo con Washington “hasta el último momento”, con el objetivo de alcanzar un entendimiento antes del 15 de julio, día previsto para la aplicación de las nuevas tarifas.

– Publicidad –

De acuerdo con lo informado por el funcionario, el miércoles se realizó una nueva reunión virtual de alto nivel con la Oficina del Representante Comercial de Estados Unidos (USTR, por sus siglas en inglés). Fue el cuarto encuentro de este tipo desde el inicio de las negociaciones e incluyó la participación de representantes de la Cancillería brasileña y de la asesoría especial de la Presidencia.

Presión por los tiempos y acusaciones de prácticas desleales

Elias Rosa admitió que el gobierno brasileño está “contra el tiempo” para llegar a un acuerdo. Si no hay avances concretos, entraría a regir un paquete de aranceles que podría golpear a sectores clave de la economía de ese país, en particular a la industria manufacturera y al complejo agroexportador, dos pilares de la balanza comercial de Brasil.

La ofensiva arancelaria se apoya en una investigación de la USTR que acusa a Brasil de prácticas comerciales desleales. Entre los puntos cuestionados se encuentra el sistema de pagos instantáneos Pix, una herramienta masivamente utilizada en el país vecino y considerada un caso de éxito en inclusión financiera. Washington sostiene que ciertas características del sistema podrían generar distorsiones competitivas, argumento que Brasil rechaza categóricamente.

Defensa brasileña y posible impacto en la economía norteamericana

En los últimos días, el gobierno de Lula presentó su descargo formal ante la USTR. En ese documento, Brasil no solo negó haber incurrido en prácticas desleales, sino que también advirtió sobre el potencial impacto negativo que las nuevas tarifas tendrían en la propia economía estadounidense.

  • Posible encarecimiento de insumos industriales importados desde Brasil.
  • Aumento de costos para empresas estadounidenses que integran cadenas de valor con proveedores brasileños.
  • Riesgo de represalias comerciales y mayor incertidumbre para las inversiones bilaterales.

Especialistas en comercio exterior señalan que una escalada arancelaria entre ambas potencias regionales podría repercutir en toda América Latina, al alterar flujos comerciales y cadenas de suministro donde también participan otros países, entre ellos la Argentina.

Contención interna y alternativas frente al “tarifazo”

Mientras mantiene el diálogo diplomático con Washington, el gobierno brasileño trabaja en paralelo en un plan de contingencia para asistir a los sectores que eventualmente se vean más perjudicados por el llamado “tarifazo”. Entre las opciones que se barajan figuran líneas de crédito subsidiadas, incentivos a la reconversión productiva y programas específicos para pequeñas y medianas empresas orientadas a la exportación.

No obstante, las autoridades de Brasil remarcan que cualquier medida interna dependerá del alcance final de los aranceles que decida aplicar Estados Unidos, tanto en términos de productos alcanzados como de porcentaje de incremento. El objetivo, subrayan, es reducir al mínimo el impacto en la producción, el empleo y la competitividad externa.

“Nuestra prioridad es defender los intereses de la economía brasileña, pero también dejar claro que un aumento de tarifas no beneficia a nadie y puede perjudicar las propias cadenas productivas estadounidenses”, sostuvo Márcio Elias Rosa al término de la última reunión con la USTR.

Con el reloj corriendo hacia el 15 de julio, Brasil apuesta a una salida negociada que evite un nuevo capítulo de guerra comercial y mantenga abiertas las condiciones para seguir profundizando el vínculo económico con Estados Unidos.

- Publicidad -
- Publicidad -
- Publicidad -