Brasil alerta por el efecto del conflicto en Medio Oriente

NewsITe
El gobierno de Brasil encendió una señal de alarma sobre los posibles efectos económicos globales del conflicto en Medio Oriente que enfrenta a Estados Unidos e Israel con Irán. La secretaria de Comercio Exterior, Tatiana Lacerda Prazeres, advirtió que la suba del precio del petróleo y el incremento de los costos de fletes internacionales pueden traducirse en una nueva presión inflacionaria a nivel mundial.
En declaraciones al diario económico brasileño Valor, Lacerda Prazeres señaló que el principal canal de transmisión del conflicto hacia la economía global es el energético. Según explicó, un shock petrolero encarece no solo el combustible, sino también el transporte y toda la cadena de bienes y servicios que dependen de la energía para su producción y distribución.
La funcionaria destacó además que la actual crisis tiene un fuerte componente logístico. El aumento de los riesgos en rutas estratégicas del comercio marítimo eleva las primas de seguros y los costos de los fletes, lo que repercute directamente en el valor final de los productos importados y exportados. Este encarecimiento logístico, sumado al combustible marítimo más caro, alimenta las presiones inflacionarias en distintos países.
Impacto en fertilizantes y producción agrícola
Otro punto sensible identificado por la Secretaría de Comercio Exterior de Brasil es el mercado de fertilizantes. Estos insumos son claves para la producción agrícola mundial y, en particular, para grandes exportadores de alimentos como Brasil, que dependen de abastecedores externos y de rutas comerciales estables.
El gobierno brasileño sigue con especial atención el posible impacto del conflicto sobre productos agrícolas que forman parte central de su intercambio con Medio Oriente, como el pollo, el maíz y el azúcar. La región es un destino estratégico para estas exportaciones, por lo que un deterioro de las condiciones comerciales podría afectar los ingresos externos del país sudamericano.
Riesgos para la economía global
- Suba del precio internacional del petróleo, con impacto directo en combustibles y energía.
- Aumento de los costos de fletes marítimos y seguros por mayor riesgo geopolítico.
- Tensiones en el mercado de fertilizantes, insumo clave para la producción de alimentos.
- Posibles trabas o encarecimiento en el comercio de productos agrícolas como pollo, maíz y azúcar.
“Pensando en impactos globales, el choque del petróleo es el principal”, remarcó Lacerda Prazeres, al advertir sobre el potencial de estas tensiones para impulsar una nueva ronda de inflación mundial.
Aunque Brasil es exportador neto de petróleo, la funcionaria subrayó que el balance general de una escalada del conflicto tiende a ser negativo para la economía global. El efecto combinado sobre energía, transporte, fertilizantes y alimentos podría golpear tanto a países desarrollados como emergentes, en un contexto donde muchas economías aún buscan consolidar la desaceleración de la inflación tras los shocks de los últimos años.

