Un “sí” en secreto: Prandi y Ortega sellaron su amor

NewsITe
La actriz y conductora Julieta Prandi y el músico Emanuel Ortega oficializaron su relación con una ceremonia civil íntima en el registro del partido bonaerense de San Isidro. Rodeados por familiares y amigos cercanos, la pareja decidió dar este paso luego de seis años de relación y cinco de convivencia, manteniendo el evento bajo un estricto hermetismo.
La boda se realizó lejos de las grandes producciones y la exposición mediática que suele acompañar a las figuras del espectáculo argentino. Según contaron, el objetivo fue vivir el momento en un clima de absoluta cercanía y afecto, sin filtraciones previas. “La idea era que no se sepa”, reconoció Prandi, dejando en claro que la discreción fue una decisión compartida.
Entre los presentes se destacaron Palito Ortega y Evangelina Salazar, padres del novio, quienes acompañaron con emoción el casamiento. Emanuel se mostró agradecido por poder vivir este momento con ellos: señaló que se sentía “muy feliz” de verlos allí y, sobre todo, de tenerlos con buena salud, lo que sumó un condimento especial a la celebración familiar.
Prandi relató que incluso muchos allegados se enteraron de la fecha del casamiento sobre la marcha. La pareja avisó con muy poco tiempo de anticipación y varios invitados no pudieron asistir por otros compromisos. “Queríamos algo chico y el que podía y quería iba a estar”, explicó Emanuel, subrayando que la intimidad era una condición buscada “a conciencia”, aun sabiendo que la prensa terminaría haciéndose eco.
En total, fueron 33 los asistentes a la ceremonia y al posterior encuentro, que se celebró con una comida familiar. Lejos de una fiesta multitudinaria, la pareja apostó por un formato sencillo, centrado en el reencuentro, las charlas y el brindis compartido. La noche previa, contaron, fue un verdadero “caos” entre preparativos de último momento y la confirmación de que la noticia ya había llegado a los medios.
Una boda simbólica y planes de luna de miel
Consultada sobre el significado del casamiento, Prandi describió la unión civil más como un símbolo que como un cambio concreto en la dinámica diaria. “Elegimos estar juntos, vivimos juntos”, señaló, y admitió que ella es “más romántica” y que el matrimonio respondía en parte a un sueño personal, finalmente cumplido.
La pareja ya convive desde hace cinco años, por lo que el matrimonio llega como una reafirmación de un proyecto de vida que vienen construyendo en conjunto. Desde el inicio de su relación, Prandi y Ortega optaron por un bajo perfil, evitando la sobreexposición y limitando sus apariciones públicas a contadas ocasiones.
- La ceremonia se realizó en el registro civil de San Isidro.
- Asistieron 33 personas entre familiares y amigos íntimos.
- Palito Ortega y Evangelina Salazar dijeron presente en la boda.
- La pareja lleva seis años de relación y cinco de convivencia.
En cuanto a los planes inmediatos, confirmaron que en los próximos días se tomarán unos días de luna de miel, aunque sin ofrecer demasiados detalles sobre el destino elegido. Fieles a su estilo, prefieren mantener ese aspecto en reserva y disfrutarlo puertas adentro.
“Nos vamos a ir de luna de miel en unos días”, adelantó Julieta, quien definió la boda como “más un símbolo que un cambio”, pero también como el cumplimiento de un deseo largamente anhelado.
Con este paso, la pareja consolida formalmente una historia que ya tenía un sólido recorrido en la convivencia cotidiana. Lejos de los grandes flashes y las exclusivas, eligieron decirse “sí” en un entorno íntimo y familiar, poniendo el acento en lo emocional antes que en lo espectacular.

