Del Consejo de Fútbol a un modelo vertical en Boca

NewsITe
Boca Juniors oficializó el cierre definitivo del Consejo de Fútbol y presentó un nuevo esquema de conducción deportiva, más vertical y con responsabilidades claramente definidas. En este reordenamiento institucional, Marcelo “Chelo” Delgado quedó como la figura central del área futbolística, consolidado en el cargo de Director Deportivo.
La decisión termina de poner fin a la estructura que durante años tomó las decisiones deportivas del club, integrada por Juan Román Riquelme, Raúl Cascini, Mauricio Serna y el propio Delgado. Tras la salida de Cascini y Serna, resuelta por Riquelme meses atrás, el exdelantero quedó como el único sobreviviente de aquel Consejo y ahora actúa como nexo directo entre el actual presidente y el plantel profesional.
La confirmación de su rol llegó a través del sitio web oficial de Boca, donde Delgado figura con nombre y cargo precisos. Desde esa posición coordina el día a día del fútbol profesional, supervisa el mercado de pases junto a un equipo de tres delegados especializados —cuyas identidades el club mantiene en reserva— y trabaja en línea con el Departamento de Legales, encabezado por Orlando Giménez, pieza clave en la redacción de contratos y negociaciones con jugadores y representantes.
Cómo se estructura hoy el staff del fútbol profesional
El nuevo organigrama también detalla la conformación del cuerpo técnico y las áreas de soporte. El plantel de Primera está bajo la conducción de Claudio Úbeda, acompañado por Juvenal Rodríguez como ayudante de campo. La preparación física quedó a cargo de Adrián Gerónimo y Cristian Aquino, mientras que Cristian Muñoz lidera el trabajo específico con los arqueros.
En el área médica, Delgado articula decisiones con el doctor Jorge Batista, jefe del departamento de salud. Lo acompañan los médicos Lucas Loggioco y Matías Luna; los kinesiólogos Leonardo Betchakian, Jorge Fredes y Pablo Varela; la nutricionista Mariana Inés Kuroda y el masajista Nicolás Blaiotta, en una estructura pensada para dar respuesta integral al futbolista de alto rendimiento.
El esquema se completa con un amplio respaldo operativo y logístico: los utileros Juan Corbalán, Ezequiel Ciotta y Christian Pérez; el equipo de videoanálisis integrado por Diego Boubee, Germán Galván y Damián Contreras; y el personal administrativo conformado por Rodolfo Pagani, Gastón Ávila, Mauro Fernández y Leonardo Sauto. La seguridad del plantel recae en Marcelo Ferreyra, con el apoyo de Matías Sena y Martín Véliz, mientras que el área de prensa está en manos de Claudio Freire y Tomás de Abelleyra.
Un nuevo mapa de poder en la Ribera
Con este paso, Boca deja atrás el formato colegiado del Consejo de Fútbol y avanza hacia un modelo de mando más concentrado. Riquelme se afirma como máxima autoridad política y estratégica del club, y Delgado asume el rol operativo central del proyecto deportivo. La intención de la dirigencia es ganar agilidad en las decisiones, orden interno y una línea de mando más clara hacia el vestuario.
El cierre del Consejo de Fútbol marca el fin de una etapa de gestión compartida y abre un esquema donde el Director Deportivo se vuelve la bisagra entre la política del club y el plantel profesional.
En la práctica, el éxito de este rediseño se medirá en los próximos mercados de pases, en la convivencia del día a día y, sobre todo, en los resultados deportivos. Lo cierto es que Boca ya trazó un nuevo mapa de poder, con nombres y funciones expuestas, y con el “Chelo” Delgado como uno de los hombres de mayor influencia en la Ribera.

