Boca no levanta y se complica en la recta final del Apertura

NewsITe
Boca Juniors volvió a dejar puntos en el camino. El empate 1-1 frente a Unión de Santa Fe, como visitante, profundizó la racha de igualdad de resultados y encendió las alarmas de cara a la clasificación a los playoffs del Torneo Apertura. Tras diez fechas, el Xeneize apenas reúne 14 puntos y se aleja de los primeros puestos.
El equipo dirigido por Claudio Úbeda acumuló su quinto empate en los últimos siete compromisos del certamen, una seguidilla que explica por qué Boca no logra despegar en la tabla. Más allá de algunos pasajes de buen juego, la falta de contundencia y de victorias comienza a ser un problema estructural que condiciona el ánimo del plantel y la paciencia de los hinchas.
El inicio del campeonato había sido prometedor: Boca sumó seis de los primeros nueve puntos en juego y parecía encaminar una campaña sólida. Sin embargo, con el correr de las fechas el rendimiento cayó, el equipo perdió frescura y se transformó en un conjunto previsible, al que le cuesta sostener la intensidad y cerrar los partidos a su favor.
En este escenario, el dato que más preocupa se vincula con la localía. En La Bombonera, el Xeneize hilvanó cuatro empates consecutivos, un registro atípico para un estadio históricamente asociado a la fortaleza deportiva. Esa incapacidad para hacerse fuerte en casa alimenta las dudas en torno al proyecto futbolístico que encabeza Úbeda.
Úbeda en la mira y una decisión que incomoda a Riquelme
Si bien los rendimientos individuales están lejos de su mejor versión, el foco de las críticas se posa sobre Claudio Úbeda. El entrenador aparece cada vez más cuestionado por el juego del equipo y por la falta de resultados que lo respalden. La situación abre un frente de conflicto en la dirigencia, encabezada por el presidente Juan Román Riquelme.
El contexto es especialmente delicado porque la fase de grupos de la Copa Libertadores está a la vuelta de la esquina. En el Consejo de Fútbol saben que una decisión apresurada puede salir cara: sostener a Úbeda pese a los malos resultados implica apostar a una remontada rápida; cambiar de técnico ahora supone afrontar el máximo torneo continental con un proyecto recién iniciado y sin rodaje.
El calendario no da respiro. En la próxima fecha del Torneo Apertura, Boca recibirá a Instituto de Córdoba en La Bombonera, en un encuentro que ya se perfila como decisivo. Un nuevo tropiezo podría agravar el clima interno y acelerar definiciones en la conducción deportiva.
Más allá de los nombres, el desafío para Boca será recuperar identidad de juego, volver a hacerse fuerte de local y cortar la catarata de empates que hoy lo deja al borde de quedarse afuera de los playoffs. El margen de error se achica y la presión, tanto para el plantel como para el cuerpo técnico, crece partido a partido.

