Berenstein: “Es un gran paso” que la muerte de Nisman sea asesinato

Berenstein celebró el cambio de carátula en la causa por la muerte de Nisman

Mauro Berenstein recordó al fiscal Alberto Nisman a 11 años de su muerte

NewsITe

A once años de la muerte del fiscal Alberto Nisman, el presidente de la Delegación de Asociaciones Israelitas Argentinas (DAIA), Mauro Berenstein, destacó que constituye “un gran paso” que la Justicia haya pasado a considerar el hecho como un “asesinato” y ya no como un posible suicidio. El dirigente renovó el pedido de verdad y justicia y subrayó que el caso continúa siendo una herida abierta para la comunidad judía y para la sociedad argentina.

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En declaraciones radiales, Berenstein remarcó que “es el primer año que la carátula pasó a ser asesinato” y consideró que este cambio refleja una evolución en la investigación. “Nuestro compromiso es no dejarnos amedrentar porque buscan el silencio y el fiscal Nisman lo pagó con su vida”, afirmó, aludiendo a las presiones e intentos de callar las denuncias vinculadas al atentado a la AMIA y a sus presuntos encubrimientos.

El titular de la DAIA sostuvo, además, que la Argentina hoy cuenta con herramientas legales para avanzar en un eventual juicio en ausencia contra los sospechosos que no se presentan ante la Justicia. En ese sentido, valoró las discusiones sobre una ley de Juicio en Ausencia como un instrumento clave para evitar la impunidad en causas complejas, especialmente aquellas relacionadas con terrorismo internacional.

Apoyo al rumbo del Gobierno y reclamo de justicia

Berenstein también se refirió al Gobierno del presidente Javier Milei y afirmó que “está en el camino correcto”, al tiempo que aseguró que la DAIA, en tanto institución representativa de la comunidad judía argentina, “apoya su decisión” de profundizar la búsqueda de justicia en las causas vinculadas al terrorismo y al antisemitismo.

El 18 de enero de 2015, Alberto Nisman fue hallado muerto con un disparo en la cabeza en el baño de su departamento en Puerto Madero. El hecho se produjo pocos días después de que el fiscal presentara una denuncia contra la entonces presidenta Cristina Fernández de Kirchner y otros funcionarios por presunto encubrimiento en la investigación del atentado a la AMIA. Desde entonces, el debate público giró entre la hipótesis de suicidio y la de homicidio, hasta que la Justicia avanzó en la consideración de la muerte como asesinato.

Al hacer un repaso de estos once años, Berenstein señaló que tanto el atentado a la Embajada de Israel de 1992 como el ataque a la AMIA de 1994 continúan impunes. “Esperemos que tanto el atentado a la Embajada de Israel como la causa AMIA no queden impunes. Hoy Argentina trabaja para buscar justicia y la ley de Juicio en Ausencia nos lo va a permitir”, expresó, al reivindicar la necesidad de herramientas concretas para avanzar sobre los acusados que permanecen fuera del país.

Desde la DAIA insisten en que estas causas no sólo involucran a la comunidad judía, sino que interpelan al conjunto de la sociedad argentina y a sus instituciones democráticas. En cada aniversario, organismos comunitarios y de derechos humanos vuelven a reclamar que se esclarezcan tanto los atentados como la muerte de Nisman, y alertan sobre el impacto que la impunidad tiene en la confianza pública y en el sistema judicial.

“Nuestro compromiso es no dejarnos amedrentar porque buscan el silencio y el fiscal Nisman lo pagó con su vida”, subrayó Mauro Berenstein.

Mientras el expediente por la muerte del fiscal continúa su curso, las declaraciones de Berenstein reabren el debate sobre la responsabilidad del Estado y la urgencia de dotar a la Justicia de mecanismos eficaces para evitar que los crímenes más graves sigan sin una respuesta definitiva.

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