El primer ministro de Israel responsabilizó al líder supremo iraní por la tensión regional y defendió los ataques para evitar una “guerra eterna”.

Benjamín Netanyahu, afirmó que el conflicto con Irán podría terminar si el líder supremo iraní, el ayatollah Alí Khamenei, fuera asesinado. El mandatario señaló a Khamenei como el principal responsable de la histórica tensión en la región y acusó al régimen de Teherán de impulsar el terrorismo y el sabotaje.
En una entrevista con ABC News, Netanyahu aseguró que ese operativo “no intensificaría el conflicto, sino que le pondría fin”. Además, defendió la decisión de Israel de lanzar misiles contra Irán el viernes por la madrugada, al señalar que buscaban prevenir una “guerra eterna” con amenazas nucleares que, según advirtió, podrían escalar a nivel mundial.
Netanyahu subrayó que la ofensiva israelí buscó evitar una catástrofe nuclear y advirtió que la amenaza de Irán trasciende las fronteras de su país. “Hoy es Tel Aviv, y mañana es Nueva York”, declaró. La declaración llegó luego de que un funcionario del gobierno de Donald Trump condenara el ataque inicial, en medio de negociaciones por el programa nuclear iraní. Incluso el presidente estadounidense se opuso a cualquier plan para asesinar a Khamenei.
El primer ministro israelí aseguró que cuentan con “información de inteligencia muy sólida” sobre los planes de Teherán para avanzar en el desarrollo de armas nucleares y misiles balísticos. Según dijo, estas armas representan una amenaza existencial para Israel. Pese a las diferencias, Netanyahu destacó la necesidad de colaboración con Estados Unidos y la comunidad internacional para enfrentar a Irán.
El conflicto entre Israel e Irán, que comenzó el viernes con el bombardeo israelí a instalaciones vinculadas al programa nuclear iraní, lleva cuatro días consecutivos de enfrentamientos. Las hostilidades dejaron 224 muertos y más de 1.000 heridos en Irán, según fuentes locales, y 24 víctimas fatales en Israel.

