Benito Fernández alerta por la crisis que golpea al sector textil

El diseñador advierte por cierres, caída de ventas y empleo en riesgo

Benito Fernández advierte por la crisis en la industria textil argentina

NewsITe

El reconocido diseñador argentino Benito Fernández encendió una señal de alarma sobre la situación actual de la industria textil e indumentaria en el país. En una entrevista televisiva, aseguró que el sector atraviesa una de sus peores crisis y se animó a comparar el escenario con los momentos más duros de la pandemia de COVID-19, aunque, según su visión, la coyuntura actual resulta incluso más compleja.

Fernández describió un panorama marcado por la fuerte caída del consumo, el cierre de locales comerciales y talleres, y una sensible reducción en los niveles de producción. Señaló que, en muchos casos, las fábricas ya no logran sostener la actividad mínima necesaria para operar de manera rentable. Para graficar la magnitud del freno productivo, remarcó que “de 10 máquinas, 7 están paradas”, lo que impacta de lleno en la utilización de capacidad instalada y en el empleo registrado y no registrado del rubro.

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El diseñador también respondió a las críticas que apuntan a supuestos márgenes de ganancia excesivos por parte de las marcas de indumentaria. Afirmó que, lejos de tratarse de un negocio con ganancias extraordinarias generalizadas, la mayoría de las empresas del sector enfrenta costos crecientes y dificultades para sostenerse. “Si realmente hubiera una rentabilidad desmedida, veríamos a todos los colegas millonarios”, ironizó, al tiempo que insistió en que los impuestos representan una parte sustancial del precio final de las prendas.

Entre los factores que presionan sobre la estructura de costos, Fernández mencionó la elevada carga impositiva, la inflación persistente y la inestabilidad macroeconómica. Desde su perspectiva, estos elementos se combinan para encarecer la producción nacional, deteriorar la competitividad y empujar a muchos emprendimientos —en especial pequeñas y medianas empresas— al borde del cierre definitivo.

Cierres de locales, impacto en las pymes y comparación con la pandemia

Fernández advirtió que la crisis no se limita a los grandes centros de diseño o a las firmas más conocidas, sino que se extiende a pymes textiles en distintas provincias y ciudades del país. Como ejemplo, mencionó el reciente cierre del emprendimiento de indumentaria de Florencia Torrente, un caso que, según sostuvo, refleja que ni siquiera los negocios con visibilidad mediática logran escapar a la caída de ventas.

Al comparar la situación actual con la vivida durante la pandemia, el diseñador sostuvo que “estamos peor que en la pandemia”. Explicó que, en aquel momento, los cierres de locales se iniciaban en las zonas más periféricas de los corredores comerciales, mientras que ahora comienzan a observarse persianas bajas en áreas tradicionalmente fuertes, con alto tránsito y ubicación estratégica. “Ahora están cerrando en el medio. Ya no hay retorno”, advirtió, en referencia al riesgo de un daño estructural difícil de revertir.

La pérdida de puestos de trabajo es uno de los puntos que más preocupa al empresario. Si bien aclaró que su situación personal es más sólida que la de muchos trabajadores, hizo hincapié en el impacto social de la destrucción de empleo formal e informal asociado a la cadena textil: desde diseñadores, cortadores y costureras, hasta proveedores de insumos, logística y comercios minoristas.

Modelo económico, producción y riesgo social

En su análisis, Fernández también cuestionó el rumbo de la política económica, a la que acusó de favorecer actividades extractivas, como la minería, por sobre la producción industrial intensiva en mano de obra. Con tono irónico, señaló que “con la minería, buenísimo, la macro”, para luego advertir que un esquema que descuida a los sectores productivos puede generar efectos sociales indeseados.

  • Fuerte caída de ventas y aumento de locales cerrados en zonas comerciales claves.
  • Parálisis de gran parte del parque productivo textil, con máquinas ociosas.
  • Dificultades crecientes para pymes del interior del país y emprendimientos independientes.
  • Preocupación por el aumento del desempleo y la necesidad de mayor asistencia estatal.

“Estamos peor que en la pandemia”, sostuvo Benito Fernández, y advirtió que el cierre de talleres y fábricas deja a miles de trabajadores sin sustento y presiona sobre el sistema de ayuda social.

Finalmente, el diseñador remarcó que la defensa de la industria textil no solo implica preservar empresas, sino también proteger una extensa red de empleo y valor agregado nacional. A su entender, sin políticas que alivien la carga impositiva, impulsen el consumo y respalden a la producción, el deterioro del sector podría volverse difícilmente reversible.

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