La Dirección Nacional de Arbitraje se pronunció sobre la jugada polémica

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La Dirección Nacional de Arbitraje, encabezada por Federico Beligoy, salió oficialmente a respaldar el accionar del árbitro Nicolás Lamolina en el polémico final del partido entre All Boys y Godoy Cruz, correspondiente a la Primera Nacional. La jugada, ocurrida cerca del cierre del encuentro, desató fuertes cuestionamientos sobre el arbitraje y el uso de la tecnología fuera de los protocolos establecidos.
En el comunicado difundido este domingo, Beligoy reconoció que Lamolina sancionó inicialmente de manera incorrecta un penal a favor de Godoy Cruz por una presunta infracción de Iván Zafarana sobre Axel Rodríguez. Sin embargo, remarcó que la decisión final —anular el penal y cobrar tiro libre fuera del área— fue producto del trabajo en equipo dentro del cuarteto arbitral.
Según detalla el escrito, el asistente 1, Agustín Méndez, fue clave para corregir la sanción. Desde su ubicación sobre la línea lateral, le indicó al árbitro principal que, si bien la falta existió, el contacto se produjo fuera del área grande. A partir de esa información, y tras una extensa deliberación que detuvo el partido durante 22 minutos, Lamolina retrotrajo su decisión y reanudó el juego con un tiro libre directo para All Boys.
La escena se tensó aún más cuando los futbolistas del equipo de Floresta rodearon al juez y le mostraron, desde un dispositivo móvil, la repetición de la acción para intentar demostrar que la infracción no había sido penal. En redes sociales y en distintas transmisiones deportivas se instaló rápidamente la versión de que el árbitro había cambiado su fallo influenciado por esas imágenes externas al campo de juego.
El descargo oficial y el rol de la tecnología
Frente a esas versiones, la Dirección Nacional de Arbitraje fue categórica al desmentir que el celular de un jugador o integrante del cuerpo técnico haya sido determinante. En el comunicado se expresa “el rechazo expreso” a las informaciones periodísticas que indicaban que el uso del dispositivo móvil había sido clave para tomar la decisión final.
Beligoy subrayó que la corrección de la jugada se dio dentro de los márgenes del reglamento, a partir del diálogo entre el árbitro principal y su asistente, sin intervención de tecnología no autorizada como el VAR, ausente en la categoría. De este modo, el organismo buscó enviar un mensaje de respaldo a sus jueces y, al mismo tiempo, poner límites a la influencia externa en la toma de decisiones arbitrales.
La explicación de Lamolina tras el encuentro
El propio Nicolás Lamolina también ofreció su punto de vista sobre lo ocurrido en los minutos finales. Explicó que, una vez calmadas las protestas y recompuesto el clima dentro del campo, priorizó recomponer la comunicación con Méndez para conocer el nivel de convicción del asistente sobre la ubicación exacta del contacto.
- Lamolina admitió el error inicial en la señalización del penal.
- Destacó que el asistente visualizó el contacto fuera del área.
- Remarcó la importancia del trabajo en equipo en el cuarteto arbitral.
“Entendiendo el trabajo en equipo y las perspectivas de cada uno, confié en lo que él dijo y reanudamos con tiro libre”, explicó Lamolina al justificar el cambio de decisión.
El episodio reabre el debate sobre la implementación del VAR en las distintas categorías del fútbol argentino y deja expuesto el nivel de presión al que se someten los árbitros en definiciones ajustadas. Mientras tanto, la Dirección de Arbitraje cerró filas en torno a Lamolina y sostuvo que, más allá del error inicial, el desenlace de la jugada fue reglamentariamente correcto.

