El nicoleño, de 41 años, engrosará su extensísimo currículum dentro del básquet nacional con un nuevo equipo, Alberdi de Villa Mercedes, con el que afrontará la próxima temporada de la Liga Federal de Básquet. Lleva más de 20 años en el profesionalismo y es uno de los goleadores históricos de los torneos de ascenso.

De la redacción de EL NORTE
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El 2023 llegó con equipo nuevo –cuándo no- para Maximiliano Ríos, un auténtico trotamundos del básquetbol de ascenso en nuestro país. El nicoleño de 41 años ya se encuentra en la localidad de Villa Mercedes, San Luis, entrenando con el club Alberdi, que hará su debut en la Liga Federal en esta temporada que se iniciará a fines de este mes. De acuerdo a lo que informó la Confederación Argentina de Básquet, Alberdi integrará la región Cuyo, que hasta el momento tiene también a cuatro equipos de La Rioja: Amancay, Riojano, Rioja Juniors y Facundo.
El nivel de Maxi no decae y su experiencia es muy requerida, especialmente en clubes que inician su camino en el básquet argentino. El nicoleño es uno de los goleadores históricos de los torneos de ascenso, y esos goles son buscados en todo el país. Así ha recorrido Ríos casi toda la Argentina en sus más de 20 años como basquetbolista profesional. En nuestra ciudad se inició en el mini de Belgrano, luego tuvo un paso por Automóvil club y terminó de formarse en Regatas, en donde debutó profesionalmente en 1997 en el plantel de Liga Nacional que conducía el “Oveja” Sergio Hernández. Jugó Liga y TNA en Regatas y en Belgrano. En el Rojo también jugó un Federal, en tanto que vistió la camiseta de Somisa en Liga B.
En el 2000 viajó a Estados Unidos, donde estudió y jugó para Clayton State University, en Georgia. Se recibió de psicólogo, alternando temporadas en el básquet universitario con alguna salida a Europa y un paso fugaz por Boxing Club de Río Gallegos en la Liga Patagónica.
Una vez recibido, volvió a San Nicolás para jugar TNA en Regatas, y en la misma temporada pasó a Belgrano. Luego tuvo un buen paso por Ciclista Juninense en la temporada 2007/08, volvió a Belgrano y tras un excelente rendimiento lo llamaron de Chaco para jugar en Asociación Española de Charata la vieja Liga B. Después jugó en Rosario Central y en Temperley de Rosario. Allí tuvo la suerte de cruzarse con Leonardo Hiriart, que era el entrenador del equipo rosarino y estaba por continuar su carrera como asistente en Unión de Sunchales en el TNA. Hiriart le dijo que necesitaban un dos tirador y que le servía para volver a mostrarse en el plano nacional. Y sin dudas que funcionó. No solamente que volvió a la segunda categoría, sino que fue MVP y máximo goleador del viejo TNA.
Tuvo un paso por Misiones para jugar en El Dorado y luego llegó a Quilmes de Mar del Plata, donde integró un equipo tremendo con Luca Vildoza, Maximiliano Maciel, Goyo Eseverri, Tayavek Gallizzi y Gastón Essengue para conseguir el ascenso a la Liga Nacional en la temporada 2012/13. Continuó su carrera en Sarmiento de Resistencia de la mano de Rubén Wolkowyski; luego desembarcó en Viedma para jugar en Alianza con varios de sus compañeros que consiguieron el ascenso en Quilmes. Allí tuvieron una temporada discreta y se mudaron con Eseverri a Salta Basket.
Pasó un año con Los Infernales y regresó a San Nicolás para jugar dos temporadas en Belgrano el Torneo Federal. En 2018 regresó a Ciclista para jugar la Liga Argentina y al pasar una temporada más, viajó a San Juan para jugar en Jáchal. No llegó a terminar la temporada por la pandemia y cuando se reanudó la actividad jugó en Zárate Basket medio Torneo Federal. Tras un sorpresivo corte del equipo zarateño, volvió a Jáchal y lograron el ascenso a la Liga Argentina venciendo justamente a los zarateños en el Final Four.
El año pasado, Maxi jugó la Liga Federal con Santa Paula de Gálvez y cerró el 2022 en la Liga local mendocina con el Macabi. El goleador no quiere pasar ni una semana sin la anaranjada entre sus manos, y su carrera así lo evidencia. Hoy, llevó su talento por primera vez a San Luis.

