Las autoridades resaltaron la participación “activa” de la ciudadanía tras una jornada que se desarrolló con normalidad. El presidente Daniel Noboa aspira a la reelección, mientras el correísmo busca volver al poder con su candidata, Luisa González.

Más de 13 millones de ecuatorianos fueron convocados este domingo a las urnas para elegir en segunda vuelta al próximo presidente de la República. El balotaje enfrenta al actual mandatario Daniel Noboa, quien busca la reelección tras un año y medio en el poder, y a la candidata del correísmo, Luisa González. Las urnas estuvieron abiertas desde las 7:00 hasta las 17:00 (hora local), y se espera que los resultados oficiales comiencen a difundirse pasadas las 18:00.
La jornada electoral transcurrió bajo un fuerte operativo de seguridad. El Ejército ecuatoriano desplegó efectivos en los principales pasos fronterizos con Colombia y Perú. Además, el Gobierno declaró el estado de excepción en siete de las 24 provincias, en Quito y en el sistema penitenciario, ante el aumento de la violencia vinculada a bandas narco.
Ambos candidatos representan modelos de país opuestos. Noboa propone continuar con su gestión centrada en el combate al crimen organizado, con un Estado reducido y alianzas con el sector privado. González impulsa un retorno a un Estado más activo, con incremento del gasto público, créditos estatales, reformas institucionales y una política migratoria alineada con el régimen de Nicolás Maduro.
El presidente Daniel Noboa, de 37 años, asumió el poder en noviembre de 2023 tras imponerse en unas elecciones extraordinarias, convocadas luego de la disolución de la Asamblea Nacional por parte del entonces mandatario Guillermo Lasso. De ganar esta segunda vuelta, consolidaría su mandato hasta 2029.
Por su parte, Luisa González, de 47 años, podría convertirse en la primera mujer en ser electa presidenta de Ecuador desde el retorno a la democracia. El balotaje, además de definir el rumbo político del país, se desarrolla en un contexto de profunda fragilidad económica, crisis de seguridad y fuerte polarización social.

