Bajo la modalidad de libertad condicional, los rugbiers condenados por el homicidio de Fernando Báez Sosa podrían salir antes del penal.

En total son cinco los condenados a reclusión perpetua por el asesinato de Fernando Báez Sosa. Si bien la pena comprende 35 años, podrían salir bajo libertad condicional cinco años antes de lo pactado. Actualmente se encuentran en el penal Melchor Romero de La Plata.
Los condenados a esta pena son Máximo Thomsen, Enzo Comelli, Matias Benicelli, Ciro y Luciano Pertossi. A todos se le computarán los tres años que pasaron detenidos mientras se desarrolló el juicio.
Si bien prevalece todavía una discusión sobre cuál es el máximo de la pena de la prisión perpetua, el criterio aplicable mayoritariamente en estos casos contempla como hipótesis extrema los 50 años de cárcel.
Para acceder a la libertad condicional deberían cumplir dos tercios de esa pena, es decir 33 años, de los cuales ya cumplieron tres. Para los tres que fueron condenados a 15 años, el cálculo es el mismo, por lo que la libertad condicional podría corresponderles a partir de los diez años de cumplimiento efectivo.
Quienes recibieron una pena menor fueron Blas Cinalli, Ayrton Viollaz y Luca Pertossi. Todos fueron sentenciados por ser actores secundarios del crimen que termino con la vida de Fernando Báez Sosa en enero de 2020.
Una de las formas más frecuentes de ese acortamiento de la pena es el “estímulo educativo”. Esto adelanta la posibilidad de acceder a los beneficios de la reinserción de los condenados en la sociedad.
El fallo consideró probada la premeditación para matar. Con la salvedad de que ese acuerdo “puede surgir de manera súbita e implícita en momentos previos o concomitantes a la comisión del hecho”.
Por otro lado, se especula con su posible traslado a otra cárcel bonaerense. En un principio surgió la posibilidad de que sean alojados en Campana, por la cercanía a Zárate. Sin embnargo, crecen las chacnes de que sean llevados a Sierra Chica para cumplir la pena.

