Una cabo de la Policía Federal Argentina fue encontrada muerta junto a su hija de pocos meses dentro de un departamento. Ambas presentaban heridas de bala y los investigadores analizan un mensaje que la mujer había enviado a su sobrina antes de las muertes.

Una integrante de la Policía Federal Argentina (PFA), identificada como Estefanía Espínola, de 33 años, mató a su beba de pocos meses y luego se quitó la vida con su arma reglamentaria en un departamento de Avellaneda. Antes de las muertes, la mujer había enviado un mensaje de texto a su sobrina para despedirse.
El episodio ocurrió en una vivienda ubicada en la zona de Díaz Vélez y Mariano Acosta. Espínola se desempeñaba como cabo de la PFA y prestaba servicio en la Delegación Roca de Constitución.
El procedimiento comenzó después de que familiares y allegados advirtieran que no podían comunicarse con la mujer. Efectivos del Comando de Patrullas de Avellaneda se dirigieron hasta el domicilio y, al ingresar, encontraron los cuerpos de Espínola y de su hija, identificada por sus iniciales L. E.
De acuerdo con el parte policial, ambas presentaban heridas de bala. En el lugar tampoco encontraron signos de violencia en las aberturas, por lo que inicialmente los investigadores descartaron que se hubiera producido un robo.
El mensaje que había enviado a su sobrina
Uno de los elementos incorporados a la investigación es un mensaje que Espínola había enviado a su sobrina durante el día anterior al hallazgo. Según consta en el parte policial, la mujer utilizó ese contacto para despedirse de su familiar.
Los investigadores analizan ese mensaje junto con los demás elementos encontrados en el departamento para reconstruir qué ocurrió durante las horas previas a las muertes. La Justicia busca establecer con precisión la secuencia dentro de la vivienda.
La investigación quedó a cargo de la UFI y J N° 2 de Avellaneda, que ordenó preservar el lugar hasta la llegada de personal de Policía Científica y del médico de Policía.
Los restos de Espínola y de su hija fueron despedidos en la casa velatoria Las Flores, ubicada en Portela 461, en Lomas de Zamora.

