Cámaras, peritajes y testimonios: la investigación que sigue a Facundo Moyano

NewsITe
La causa judicial que tiene como imputado a Facundo Moyano por los delitos de lesiones y privación ilegítima de la libertad, agravados por el contexto de violencia de género, continúa su curso en la Justicia porteña luego de que el exdiputado fuera liberado tras pasar más de 15 horas detenido.
El episodio que motivó la intervención policial ocurrió en la madrugada del martes en el barrio de Belgrano, en la Ciudad de Buenos Aires. Vecinos dieron aviso al 911 al observar a una mujer que corría semidesnuda por la vía pública junto a un hombre. Minutos más tarde se confirmó que se trataba de la joven Candela Arizaga y de Moyano, hijo del dirigente camionero Pablo Moyano.
De acuerdo con las primeras versiones, Arizaga habría manifestado inicialmente que había sido agredida durante una situación en la que se consumían estupefacientes. Esa declaración motivó la detención inmediata del exdirigente sindical y el traslado de la mujer al Hospital Pirovano para su atención médica y la toma de declaración en un ámbito protegido.
Sin embargo, ya en la sede médica y ante la División Protección Familiar de la Policía de la Ciudad, la joven cambió su versión y sostuvo que no había sufrido agresiones por parte de Moyano. Esa contradicción abrió un nuevo escenario para la fiscalía, que igualmente decidió avanzar con distintas medidas de prueba para esclarecer lo sucedido.
Medidas judiciales y restricciones impuestas
Tras un allanamiento en el domicilio de Moyano y su indagatoria en la fiscalía, el exdiputado recuperó la libertad y, ante las cámaras, se limitó a señalar que “está todo aclarado”. No obstante, la Justicia dispuso una serie de medidas cautelares mientras se desarrolla la investigación.
- Restricción perimetral que le impide acercarse a menos de 300 metros de Candela Arizaga.
- Prohibición de mantener cualquier tipo de contacto con la joven, ya sea personal, telefónico o a través de redes sociales.
- Seguimiento de las pericias médicas y análisis de elementos secuestrados en el allanamiento.
Estas disposiciones buscan resguardar a la presunta víctima en el marco de los protocolos vigentes para casos de posible violencia de género, aun cuando la denunciante no sostenga su acusación inicial.
Qué se investigará en las próximas horas
La causa, a cargo del fiscal Julián Pistone, se centra ahora en el análisis de las cámaras de seguridad de la zona de Belgrano, el informe médico elaborado en el Hospital Pirovano y los resultados del allanamiento realizado en la vivienda de Moyano. Además, se prevé la toma de nuevos testimonios y una declaración ampliada de Arizaga.
Un punto clave, tal como explicó el abogado Ignacio Barrios a la agencia Noticias Argentinas, es que la presunta privación ilegítima de la libertad constituye un delito de acción pública. Esto significa que la investigación puede continuar aun cuando la joven no impulse la causa ni mantenga una acusación directa contra el exdiputado.
“La privación ilegítima de la libertad es un delito de acción pública, por lo que el fiscal puede seguir adelante con la pesquisa independientemente de la voluntad de la presunta víctima”, remarcó Barrios.
Se espera que en las próximas horas se conozcan los primeros resultados de las pericias, que serán determinantes para definir si existieron lesiones, algún tipo de retención forzada o un episodio de violencia de género. En paralelo, habrá que ver si el abogado de Arizaga, Diego Storto, decide avanzar con una presentación formal o mantener la postura de prudencia mientras se clarifican los hechos.
Con el expediente en plena etapa de recolección de pruebas, el futuro judicial de Moyano quedará atado a lo que revelen los registros de video, los informes médicos y las declaraciones de los protagonistas y testigos del caso.

