AUTOMOVILISMO: NORBERTO GRUFFAT EN EL GRAN PREMIO HISTÓRICO DEL ACA

El nicoleño fue uno de los más de cien pilotos de todo el país que revivió días atrás las travesías de aquellos Grandes Premios que se corrieron en las rutas argentinas hasta la década del 70. El GP Histórico cumplió 19 años y fue un éxito. “Es una actividad muy divertida”, contó Gruffat, que completó el recorrido a bordo de un Peugeot 403.

El recorrido incluyó todo tipo de terrenos. WEB

De la redacción de EL NORTE
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La competencia que este año reunió a 105 participantes, revive las historias y travesías de los Grandes Premios de carretera que se disputaron desde la década del 30 y hasta el año 1975. Fue la edición número 19 del Gran Premio Histórico, que puso en juego la Copa 100 años YPF “Impulsando lo nuestro”, y que se desarrolló entre la localidad puntana de Potrero de los Funes y la bonaerense de Bragado. En total fueron 1800 kilómetros de competencia, que sumados a los tramos de enlace redondearon unos 3 mil.

San Nicolás estuvo representada en esta travesía de regularidad por Norberto Gruffat, que volvió a subirse a un auto de carreras después de un buen rato. “El tiempo de la velocidad fue quedando a un costado, los años no vienen solos”, tiró entre risas el piloto, que adquirió el Peugeot 403 a través del recientemente fallecido Carlos Pairetti, quien lo contactó con un primo que le ofreció el auto y lo terminó entusiasmando. “Así nació la odisea del Peugeot 403, y en poquito tiempo me anoté en este GP histórico, porque no me dio margen ni siquiera para entrenar en una carrera menor. Todos me decían que estaba loco porque en definitiva no tenía ningún antecedente, y además me anoté en la más difícil de todas, donde estaban los mejores de Argentina, de Uruguay y de Paraguay”, contó.

El objetivo era largar y llegar. En el medio, un montón de anécdotas, odiseas, alegrías y tristezas que le dieron un condimento único a esos 3 mil kilómetros recorridos en una semana. La intención de Gruffat fue incorporar a un navegante profesional, pero no pudo encontrar uno debido a la alta demanda. Como acompañante llevó a un mecánico, una elección acertada. “No sabía mucho de navegar, fuimos aprendiendo juntos. Entendí que dado la premura que le habíamos dado a la preparación del auto, podía ser de mucha utilidad, y lo fue. Tuve algunos problemas mecánicos que los fuimos solucionando en la carrera”.



La competencia constó de cinco etapas, comenzando en Potrero de Los Funes y recorriendo distintos lugares de San Luis hasta el último tramo, que unió Merlo con Bragado. “Esas cinco etapas tuvieron 164 primes de auto control. Uno va marcando cada uno de esos autocontroles y el día se pasa volando, metido en esa cuestión de marcar exactamente los lugares de paso y cometer los menos errores posibles. Hemos andado en lugares de montaña bellísimos y también en dos autódromos: Potrero de los Funes y el Rosendo Hernández, justamente después del TC, lo que me permitió girar sobre el caucho del TC. Me encantó ese circuito”, relató el nicoleño, que finalizó trigésimo en su categoría y 78° en la clasificación general.

El Peugeot 403 en el autódromo Rosendo Hernández. WEB

“Es muy divertido, y sería interesante que más gente conozca este tema y lo comience a practicar, porque sería mucho más divertido si en lugar de ser yo solo, fuésemos 3 o 4 autos. Es una actividad muy linda”, contó el piloto, quien ya imagina la vigésima edición del Gran Premio en 2023 con algún otro piloto nicoleño en la largada. “El año que viene es la vigésima edición, y las autoridades del Automóvil Club Argentino prometieron tirar la casa por la ventana”, adelantó.



En ese sentido, Gruffat destacó: “Es de reconocer el trabajo que hace el equipo de mecánicos del ACA, van barriendo la ruta desde atrás y desde el medio, con una asistencia increíble. Mi auto se paró, levantaron el capó, detectaron al minuto un problema en la bomba de nafta y lo solucionaron. Son autos viejos. Tuve problemas de combustible y otros problemas mecánicos en toda la ruta, pero se solucionaron rápido. La mecánica de esa época era mucho más sencilla”.

Cubiertas nuevas, auxilios nuevos, un motor impecable. El Peugeot 403 modelo 64 lo hizo disfrutar de un recorrido lleno de paisajes, lagos, montañas, nieve… una experiencia inolvidable para el nicoleño que agradeció el apoyo de los sponsors: “Agradezco a la gente de Mostaza, un nuevo emprendimiento gastronómico que se viene San Nicolás, a Autoservicio Joki que siempre me acompaña, y a Mercosur Pampeana que colaboró en el proyecto”. “Fuimos un poco con intuición, e hice un curso acelerado de lo que es regularidad con los mejores. Lo entendí perfectamente, ahora sé lo que tengo que hacer”, cerró.



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