Solo en 2024 hubo 39 casos de los 104 registrados, lo que evidencia un aumento sin precedentes y a todas luces alarmante.

El fútbol argentino atraviesa una crisis silenciosa pero grave. Desde octubre de 2020 hasta la fecha, se registraron 105 roturas de ligamentos cruzados en la Liga Profesional.
El problema se agravó en 2024, año en el que 39 futbolistas sufrieron esta lesión. La cifra representa un récord histórico sin precedentes para el torneo local.
Entre los clubes más afectados se encuentran Banfield, Gimnasia y Rosario Central, con ocho casos cada uno. Les siguen Sarmiento (siete) y River, Godoy Cruz y Newell’s (cinco cada uno).
Un atípico incremento con múltiples causas
Los datos confirman que se trata de un problema generalizado en toda la liga y no de casos aislados. Médicos deportivos y preparadores físicos apuntan a múltiples causas: acumulación de partidos, falta de descanso, estrés físico y mental, terrenos de juego en mal estado y cambios en el tipo de calzado.
El médico Jorge Batista, especialista en deportistas, expresó en sus redes: “Hace dos semanas subí una publicación que pasó desapercibida. Calendario muy apretado, terrenos de juego en algunos casos en mal estado, modas en el uso de tapones semicirculares en lugar de tapones redondos, estrés psíquico… El fútbol argentino es sumamente difícil”.
También agregó: “No veo una salida rápida. Se seguirán rompiendo cada vez más jugadores, esto es INEVITABLE”.
Un problema estructural que pone en jaque a toda la Liga
Batista también criticó la falta de acciones concretas: “No hay programas de prevención que se puedan instaurar porque las variables a corregir son muchísimas y tocan intereses económicos en muchos casos. ¡Una pena!”.
Las roturas de ligamentos representan un duro golpe para jugadores y clubes. La recuperación puede llevar entre seis y nueve meses, interrumpiendo carreras y afectando el rendimiento colectivo.
Ante este panorama, los cuerpos técnicos intentan implementar estrategias para reducir los riesgos, pero las estadísticas siguen siendo alarmantes.
Desde distintos sectores del fútbol coinciden en que se necesita un plan integral que incluya mejoras en la preparación física, revisión de calendarios y protección al jugador.
Mientras tanto, la preocupación aumenta. La ola de lesiones amenaza con transformarse en un problema estructural, cada vez más difícil de revertir.

