Aumento escalonado a la PFA: el 65% seguirá bajo la pobreza

Aumento del 10% para la Federal, pero persiste la pobreza en la fuerza

Efectivos de la Policía Federal Argentina en servicio

NewsITe

El Gobierno nacional dispuso un incremento salarial de casi el 10% para la Policía Federal Argentina (PFA), a aplicarse en cuatro tramos entre septiembre y diciembre. Sin embargo, de acuerdo con estimaciones internas de la propia fuerza y los parámetros oficiales de la Canasta Básica, alrededor del 65% del personal seguirá por debajo de la línea de pobreza aun con la recomposición completa.

La medida, instrumentada por el Ministerio de Seguridad que conduce Alejandra Monteoliva, fija nuevos valores para el haber mensual, actualiza el suplemento particular por “Zona”, el valor del Servicio de Policía Adicional y distintas compensaciones específicas. El aumento se distribuirá en cuatro cuotas: 4,9% en septiembre, 1,8% en octubre, 1,6% en noviembre y 1,5% en diciembre, totalizando un 9,8% acumulado en el último cuatrimestre del año.

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El contraste con la realidad económica es marcado. Según los últimos datos del INDEC, una familia tipo de cuatro integrantes (dos adultos y dos hijos) necesitó en julio 1.564.716 pesos para no ser considerada pobre y 708.016 pesos para no caer en la indigencia. Aun con los incrementos, buena parte de los agentes y suboficiales de la PFA no alcanzará esos niveles de ingresos.

Quiénes superan la línea de pobreza y quiénes quedan afuera

De acuerdo con las cifras que circulan en ámbitos policiales, solo las jerarquías más altas quedarán holgadamente por encima de la línea de pobreza. Entre los oficiales superiores, los comisarios generales percibirán entre 3,64 y 3,82 millones de pesos entre septiembre y diciembre, mientras que los comisarios mayores irán de 3,31 a 3,48 millones. Los comisarios inspectores, comisarios, subcomisarios y principales también superarán el umbral, aunque en algunos casos con márgenes ajustados frente a la canasta básica.

En el escalafón de suboficiales, solo suboficiales mayores, auxiliares, escribientes y sargentos primero conseguirán dejar atrás la línea de pobreza con los nuevos sueldos. El resto de las jerarquías, incluso al finalizar el esquema de aumentos en diciembre, continuará por debajo de los 1,56 millones de pesos que el INDEC marca como piso para no ser pobre.

Un agente recién egresado que sale a la calle cobrará en septiembre algo más de 1,1 millón de pesos y llegará en diciembre a cerca de 1,16 millones, lejos de la canasta total. Un cabo percibirá entre 1,21 y 1,27 millones; un cabo primero, entre 1,33 y 1,40 millones; y un sargento, entre 1,47 y 1,54 millones, todos aún por debajo del umbral de pobreza.

Los números detrás del salario policial

Solo a partir de la categoría de sargento primero, con ingresos que irán de 1,61 a 1,69 millones de pesos, se supera levemente el valor de la canasta básica total. Entre los suboficiales escribientes, auxiliares y mayores, los haberes oscilarán entre 1,77 y 2,26 millones de pesos a lo largo del último tramo del año, lo que les permite ubicarse con algo más de margen por encima de la línea de pobreza.

En la oficialidad, los sueldos de ayudantes, subinspectores e inspectores seguirán siendo insuficientes: sus ingresos irán, según el rango, desde 1,20 millón hasta aproximadamente 1,53 millones de pesos entre septiembre y diciembre, es decir, por debajo o apenas rozando el valor de referencia del INDEC.

La situación es aún más delicada para los cadetes. Un alumno de tercer curso, que está a un año de egresar, percibirá unos 829.000 pesos en septiembre y cerca de 870.000 en diciembre. Sin embargo, luego de los descuentos por caja, Bienestar y aportes para uniformes y otros conceptos, el monto de bolsillo se reduce a unos 700.000 pesos, es decir, apenas por encima de la línea de indigencia.

“Les quedan 700 mil pesos en mano porque les descuentan 8 por ciento de caja, 8 por ciento de Bienestar más algunos descuentos de ayuda mutua para ir pagándose los uniformes y otras cosas. Se reciben con 700 mil pesos de bolsillo”, describió un efectivo de la fuerza en diálogo con Noticias Argentinas.

La actualización salarial reconoce, en los papeles, el atraso acumulado del personal policial, pero no alcanza para revertir la pérdida del poder adquisitivo frente a la inflación. En un contexto de fuerte deterioro económico, el debate sobre las condiciones laborales y de ingreso de las fuerzas de seguridad vuelve a instalarse en la agenda nacional.

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