Atención viajeros: la vacuna contra la fiebre amarilla es válida de por vida

Hasta 2015, la dosis tenía validez por 10 años. De allí que muchas personas que fueron inmunizadas en aquel año hoy acuden al CEMPRE para renovar la inmunización. Lo cierto es que desde 2016 rige una disposición que otorga carácter de por vida a la vacuna que se requiere para ingresar a determinados países. Desde agosto del año pasado, ya no se aplica gratuitamente en efectores públicos sino que debe adquirirse en farmacias. Su valor ronda entre $230.000 y $250.000.

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De la redacción de EL NORTE
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Una disposición sanitaria internacional vigente desde 2016 eliminó el vencimiento de la vacuna contra la fiebre amarilla y estableció que una sola dosis brinda protección de por vida. Aunque muchos que se vacunaron previo a esa fecha no lo saben. De hecho, hay personas que se presentan en el CEMPRE para recibir la dosis de actualización, y allí se enteran de que la inmunización que provee la vacuna ya no tiene fecha de caducidad.

Ahora, el procedimiento habitual consiste en tomar una fotografía del certificado que acredita que la persona se encuentra cubierta de por vida, documento que luego puede ser presentado ante requerimientos sanitarios o migratorios.

La eliminación del vencimiento no responde a una decisión reciente, sino a una modificación del Reglamento Sanitario Internacional adoptada en 2016, que redefinió la estrategia global de vacunación contra la fiebre amarilla y estableció cambios de fondo para viajeros y poblaciones en riesgo.

Una modificación del Reglamento Sanitario Internacional que eliminó el refuerzo

La vacuna contra la fiebre amarilla dejó de tener vencimiento a partir de la actualización del anexo 7 del Reglamento Sanitario Internacional. Ese cambio estableció de manera expresa que la protección conferida por la vacuna y la validez del Certificado Internacional de Vacunación se extienden a lo largo de toda la vida de la persona vacunada, sin importar cuándo se haya aplicado la dosis.

El texto del reglamento señala que “la protección conferida por la vacunación contra la fiebre amarilla y la validez del correspondiente certificado de vacunación se amplían a la totalidad de la vida de la persona vacunada”, dejando sin efecto el criterio anterior que fijaba un vencimiento a los diez años.

Hasta la entrada en vigor de esta modificación, era habitual que personas con viajes programados solicitaran refuerzos al cumplirse ese plazo, aun cuando ya contaban con el certificado internacional. Desde 2016, esa práctica dejó de ser necesaria, ya que el reglamento aclara que, independientemente de la fecha consignada, el certificado mantiene validez permanente.

Cambios operativos y costos: el fin de la vacunación en el sistema público local

En paralelo al cambio normativo, se produjo una modificación operativa con impacto directo en la población. En San Nicolás, el CEMPRE dejó de vacunar contra la fiebre amarilla desde agosto de 2025. A partir de entonces, quienes se acercan al centro ya no reciben la dosis y son informados, en caso de haber sido vacunados con anterioridad, de que esa inmunización los protege de por vida.

Cuando la persona presenta constancia de una dosis previa, el personal sanitario solicita fotografiar el certificado que acredita la cobertura vitalicia, documentación que resulta clave para trámites vinculados a viajes internacionales.

Además, la vacuna dejó de aplicarse de manera gratuita. En el ámbito privado, el valor de la dosis ronda actualmente los 250 mil pesos, un costo significativo para quienes deben vacunarse por primera vez.

Enfermedad viral

La fiebre amarilla es una enfermedad viral transmitida por mosquitos de los géneros Aedes, Haemagogus y Sabethes, que se reproducen en ámbitos urbanos, selváticos y semidomésticos. Por la gravedad de sus cuadros clínicos y su potencial de propagación internacional, representa una amenaza relevante para la seguridad sanitaria mundial.

En Argentina, el Calendario Nacional de Vacunación contempla la inmunización de personas que residen o viajan a zonas con riesgo de circulación viral. Estas áreas incluyen las provincias de Formosa, Misiones y Corrientes; sectores específicos de Jujuy; departamentos del norte de Salta; y el departamento de Bermejo, en Chaco.

La estrategia también prioriza a quienes presentan mayor riesgo de exposición por su actividad laboral, como trabajadores rurales, personal de parques nacionales y provinciales, equipos de salud, transportistas, fuerzas de seguridad y otras personas que puedan entrar en contacto con el virus en el marco de su trabajo.

En todos los casos, la vacuna brinda protección efectiva a partir de los diez días posteriores a su aplicación. El reglamento sanitario establece que las vacunas aprobadas protegen de la infección desde ese plazo y que la inmunidad se mantiene durante toda la vida.

Viajes internacionales y certificados sin fecha de vencimiento

La vacunación contra la fiebre amarilla continúa siendo un requisito obligatorio para ingresar a numerosos países, en especial cuando se viaja desde zonas endémicas. Regiones de América del Sur y gran parte del África subsahariana concentran el mayor riesgo de transmisión.

La modificación del Reglamento Sanitario Internacional establece que, desde el 11 de julio de 2016, ningún Estado puede exigir como condición de entrada la revacunación o una dosis de refuerzo, cualquiera sea la fecha de emisión inicial del certificado internacional.

Para quienes nunca recibieron la vacuna, una sola dosis aplicada al menos diez días antes del viaje resulta suficiente para conferir protección de por vida, siempre que no existan contraindicaciones médicas.

Puede ser grave

La fiebre amarilla tiene un período de incubación de entre tres y seis días. Los síntomas iniciales incluyen fiebre, cefalea, dolores corporales, náuseas, vómitos y debilidad general. En la mayoría de los casos, el cuadro cede en pocos días.

Sin embargo, alrededor del 15 % de las personas infectadas desarrolla formas graves, con fiebre alta recurrente, ictericia, hemorragias, insuficiencia orgánica y estado de choque. En esa fase, la letalidad puede alcanzar aproximadamente al 50 % de los pacientes en un plazo de siete a diez días. No existe un tratamiento antiviral específico y la atención se basa en cuidados de soporte.

Según datos publicados por la Organización Mundial de la Salud y actualizados a octubre de 2025, la fiebre amarilla sigue representando un riesgo sanitario significativo. Veintisiete países de África y trece de América Latina están clasificados como de alto riesgo de brotes. Se estima que cada año se producen entre 67.000 y 173.000 infecciones graves y entre 31.000 y 82.000 muertes en África y las Américas, con la mayor parte de la carga concentrada en el continente africano.

En ese contexto, la vacunación continúa siendo la principal herramienta de prevención. La diferencia central es que, desde 2016, su validez dejó de ser temporal y pasó a ser reconocida oficialmente como vitalicia, un cambio que en San Nicolás comenzó a impactar de manera concreta a partir de 2025.

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