Rusia lanza uno de los ataques más masivos desde el inicio de la guerra

NewsITe
Rusia ejecutó durante la madrugada de este martes uno de los bombardeos más intensos desde el inicio de la invasión a Ucrania, con el lanzamiento de decenas de misiles y un uso masivo de drones de largo alcance. El ataque dejó al menos 13 muertos y más de 100 heridos en varias regiones ucranianas, con la capital Kiev y la ciudad de Dnipró entre las zonas más castigadas.
De acuerdo con autoridades ucranianas citadas por medios internacionales, el operativo ruso incluyó 73 misiles y alrededor de 65 drones de ataque, disparados desde aire, tierra y mar. Las sirenas de alarma antiaérea sonaron durante horas y obligaron a miles de habitantes a refugiarse en estaciones de subte, sótanos y otros espacios subterráneos ante el temor de nuevos impactos.
En Kiev se confirmaron al menos cuatro fallecidos y decenas de heridos, entre ellos menores de edad. El fuego alcanzó edificios residenciales, comercios y centros médicos, generando escenas de pánico en distintos barrios de la capital. Testigos relataron que tras las explosiones, densas columnas de humo cubrieron el cielo y se multiplicaron los cortes de energía y daños en la infraestructura urbana.
Dnipró, epicentro de la destrucción y nuevos pedidos de ayuda
En la ciudad industrial de Dnipró, otra de las más golpeadas por el ataque, parte de un complejo habitacional quedó prácticamente reducido a escombros. Equipos de rescate trabajaron durante horas entre las ruinas para localizar sobrevivientes. Allí se confirmó la muerte de un niño, cuyo cuerpo fue hallado bajo una estructura derrumbada, mientras que decenas de personas fueron hospitalizadas con traumatismos, fracturas y heridas provocadas por metralla.
Además de Kiev y Dnipró, se reportaron daños y víctimas en otras regiones como Járkov, Zaporiyia y Poltava. Las autoridades locales informaron que el sistema eléctrico, rutas, depósitos y edificios públicos sufrieron impactos directos, lo que agrava las dificultades de la población para acceder a servicios básicos en medio del crudo conflicto.
El presidente ucraniano, Volodímir Zelenski, reiteró tras el ataque su reclamo a Estados Unidos y a las potencias europeas por un refuerzo urgente de la asistencia militar. En particular, volvió a pedir más sistemas de defensa antiaérea y baterías de misiles Patriot, a fin de proteger las principales ciudades y reducir el impacto de los bombardeos rusos sobre la población civil.
Versión de Moscú y escalada de la tensión regional
El Ministerio de Defensa ruso confirmó la operación y sostuvo que los ataques estuvieron dirigidos contra objetivos militares y de infraestructura estratégica en Kiev y otras seis regiones ucranianas. Según Moscú, se emplearon misiles de largo alcance, armamento hipersónico y drones como respuesta a supuestos ataques ucranianos sobre territorio ruso.
- Rusia asegura que “todos los objetivos fueron alcanzados” y que las acciones forman parte de una campaña contra centros de decisión del Estado ucraniano.
- Ucrania denuncia que gran parte de los impactos se registraron en zonas civiles, con edificios residenciales y hospitales entre los blancos alcanzados.
“Cuanto más se prolongue la guerra y más se demoren las decisiones sobre ayuda militar, mayor será el costo humano para Ucrania”, advirtió el presidente Volodímir Zelenski en un nuevo mensaje al resto de Europa y a la OTAN.
En paralelo, autoridades rusas informaron la muerte de un civil en la región fronteriza de Kursk por un presunto ataque con drones ucranianos, y un incendio en la refinería de Ilski, en Krasnodar, tras otra incursión de aeronaves no tripuladas. Estos episodios alimentan la preocupación por una posible ampliación del conflicto más allá de las fronteras ucranianas.
A más de cuatro años del inicio de la invasión, este nuevo ataque masivo se suma a la escalada de violencia y refuerza el escenario de estancamiento militar y diplomático. Mientras crecen los llamados internacionales para retomar canales de diálogo, en el terreno la población civil sigue siendo la principal víctima de una guerra sin final a la vista.

