Rusia denuncia nuevo ataque con drones ucranianos

NewsITe
Siete personas murieron y al menos 24 resultaron heridas en la ciudad rusa de Kotovsk, tras un ataque con drones atribuido a Ucrania contra un centro logístico. El hecho se inscribe en la escalada de ataques a infraestructura civil y comercial lejos de la línea de frente, en el marco de la guerra que Moscú mantiene con Kiev desde febrero de 2022.
El gobernador regional Evgueni Pervishov informó a través de la red Telegram que los fallecidos eran empleados del turno noche del complejo logístico. Según su versión, los drones impactaron directamente sobre las instalaciones, provocando incendios y el colapso de parte de la estructura. Las autoridades locales calificaron el episodio como “un ataque terrorista planificado contra civiles”.
En paralelo, una reconocida empresa de comercio electrónico reportó que uno de sus depósitos en la ciudad de Elektrostal, situada unos 50 kilómetros al este de Moscú, también fue alcanzado. El gobernador de la región de Moscú, Andrei Vorobyov, señaló que 24 personas resultaron heridas, varias de ellas de gravedad, como consecuencia de las explosiones y el fuego posterior.
El impacto en la infraestructura sanitaria también fue significativo. Una clínica de maternidad tuvo que ser evacuada de urgencia a raíz de un incendio originado en un depósito de la localidad de Noginsk. Las autoridades informaron que, además de la evacuación preventiva, dos civiles sufrieron lesiones vinculadas al siniestro.
Restricciones de información y balance oficial de derribos
El gobernador Pervishov recordó que continúa vigente en la región una estricta prohibición de fotografiar, filmar o difundir en línea imágenes de ataques con drones y de los sistemas de defensa aérea en funcionamiento. La medida, que se repite en distintas zonas de Rusia desde el inicio de la guerra, apunta a evitar que se revelen posibles vulnerabilidades militares.
Por su parte, el alcalde de Moscú, Serguéi Sobianin, afirmó que durante la misma noche fueron derribados más de 370 drones dirigidos contra la región capitalina. De acuerdo con su relato, la mayoría de los aparatos no tripulados fueron neutralizados cuando aún se encontraban lejos de la ciudad, mientras que otros 64 fueron abatidos cuando se acercaban al área metropolitana.
Desde el inicio de la invasión rusa a Ucrania, ordenada por el presidente Vladímir Putin en febrero de 2022, el uso de drones armados se convirtió en uno de los rasgos centrales del conflicto. Ambas partes han recurrido a estos dispositivos para golpear objetivos militares, logísticos y, en numerosas ocasiones, infraestructuras que cumplen un rol civil, lo que incrementa el costo humano y material de la guerra.
Las autoridades rusas hablan de un “ataque terrorista contra civiles”, mientras Kiev sostiene que su estrategia apunta a debilitar la capacidad logística y militar de Moscú.
Mientras el frente de batalla se mantiene activo en el este y el sur de Ucrania, este tipo de ataques cruzados en profundidad revela una guerra cada vez más extendida y con consecuencias crecientes para la población civil, tanto en territorio ucraniano como ruso.

