Ataque con drones del ELN sacude base militar en Ocaña

Al menos dos militares murieron y otros cinco resultaron heridos tras un ataque con drones explosivos atribuido al Ejército de Liberación Nacional (ELN) contra el Cantón Militar El Trapiche, ubicado en la ciudad de Ocaña, en el convulsionado departamento de Norte de Santander, Colombia. El hecho se registró en la noche del viernes y volvió a exponer la escalada de violencia en la región del Catatumbo, una de las zonas más críticas del país vecino por la presencia de grupos armados ilegales.
El presidente colombiano, Abelardo de la Espriella, confirmó el ataque a través de su cuenta en la red social X, donde detalló que la ofensiva fue ejecutada por el Frente Camilo Torres Restrepo del ELN, que utilizó drones para lanzar artefactos explosivos sobre las instalaciones militares. De acuerdo con el reporte oficial preliminar, entre las víctimas fatales se encuentran un oficial y un soldado profesional, mientras que otros cinco soldados profesionales resultaron heridos y fueron trasladados a centros de salud de la zona.
De la Espriella envió un mensaje de solidaridad a las familias de los uniformados muertos y heridos, y aseguró que el hecho será investigado para determinar responsabilidades y reforzar las medidas de seguridad en la región. El mandatario insistió en que los autores del atentado “responderán ante las autoridades” y subrayó que su gobierno no cederá ante las presiones de los grupos armados.
Escalada de violencia y nueva estrategia para el Catatumbo
El ataque en Ocaña se suma a una serie de hechos de violencia registrados en el noreste colombiano, donde confluyen estructuras del ELN, disidencias de las FARC y organizaciones dedicadas al narcotráfico y a economías ilícitas. El Catatumbo, fronterizo con Venezuela, se ha convertido en un punto neurálgico de disputa territorial, lo que impacta tanto a la población civil como a las fuerzas de seguridad.
Ante este escenario, el presidente anunció que ordenará el diseño de una nueva estrategia militar y policial específica para la zona. “Vamos a golpear sus estructuras, sus cabecillas, sus finanzas y las economías ilícitas que alimentan su maquinaria criminal”, afirmó, al adelantar que coordinará con la cúpula de las Fuerzas Armadas un plan integral para contener y desarticular la capacidad operativa del ELN y de otros grupos armados.
La utilización de drones con explosivos confirma una tendencia hacia el uso de tecnologías cada vez más sofisticadas en el conflicto interno colombiano, lo que representa un desafío adicional para las fuerzas de seguridad. Analistas en defensa advierten que este tipo de ataques complica las tareas de vigilancia y obliga a modernizar los sistemas de detección y respuesta en bases y cantones militares.
Impacto regional y preocupación internacional
La ofensiva contra el Cantón Militar El Trapiche reaviva la preocupación por la estabilidad en la frontera colombo-venezolana y genera inquietud en toda la región, incluida la Argentina, que sigue con atención la evolución del conflicto en un país clave para la seguridad y la economía sudamericanas. Organismos de derechos humanos han alertado además por el riesgo que este tipo de acciones implica para las comunidades cercanas a instalaciones militares y zonas de operación de los grupos ilegales.
“Cada ataque terrorista de los grupos armados ilegales en el país solo conseguirá fortalecer la ofensiva que iniciamos con nuestro Gobierno”, sostuvo De la Espriella, al prometer una respuesta firme del Estado colombiano.
Mientras avanzan las investigaciones y se actualiza el estado de salud de los heridos, las autoridades no descartan nuevos operativos en el Catatumbo para intentar contener la capacidad de acción del ELN. El episodio vuelve a poner en debate el futuro de eventuales diálogos de paz y la necesidad de una estrategia integral que combine presión militar, control territorial y políticas sociales en las zonas más afectadas por la violencia.

