Así ocurrieron las muertes por las que se acusa a Damián Grottini

Tres muertes de tres familiares abrieron la sospecha de que Damián Grottini tenía planificado los homicidios. Aquí, los hechos.

El nombre de Pablo Damián Grottini comenzó a sonar el pasado 23 de abril de 2022, cuando su madre, Teresita Di Martino falleció en “condiciones dudosas” en el Hospital San Felipe de nuestra ciudad.

Las enfermeras se sorprendieron al anoticiarse de la muerte de la mujer ya que no poseía ninguna enfermedad prexistente ni complicación de salud alguna.

Según relataron, Damián la había llevado al nosocomio porque la mujer “estaba descompuesta y angustiada”. Él se encargó de cuidarla. 

Los controles de Di Martino estaban dentro de los “parámetros normales”, según detallaron las enfermeras. Hasta que, en un momento de la noche, Grottini le da aviso al personal médico que el suero “perdía” y, cuando se acercan a verlo, se encontraron con que estaba pinchado y el acompañante con su ropa mojada. Las enfermeras le cambiaron el suero y le colocaron toro nuevo.

Minutos más tarde, Teresita falleció a los 61 años de edad. Y, por segunda vez, el suero que tenía colocado la paciente, estaba pinchado.

El primer integrante de la familia que falleció fue el hermano del acusado, Germán de 32 años. El joven perdió la vida el 23 de julio de 2019 en la Clínica San Nicolás. Según detallaron sus allegados, era sano, deportista y trabajaba como guardavidas. Por lo que nunca había presentado algún problema de salud.

Un día, como cualquier otro, Germán regresó a su casa después de trabajar y se recostó. La madre lo llamó al rato, como él le había pedido, y cuando despertó notaron que estaba “desorientado”. Por esta razón decidieron traerlo a la clínica.

Grottini tenía dificultades para hablar y baja saturación de oxígeno. Le hicieron los chequeos correspondientes y dieron normales, por lo que le dijeron que en 24 horas volvería a su casa. Pero eso no ocurrió, ya que en un momento su madre cruzó a comprar al kiosco ubicado enfrente a la clínica y, cuando regresó, notó que su hijo no respondía. Había quedado al cuidado de Pablo.

Inmediatamente dio aviso a los médicos pero ya no hubo nada para hacer, ya que el joven había muerto.

Anteriormente, el 26 de julio de 2021 precisamente, la pequeña Ailén Grottini, de diez años, murió en el Hospital San Felipe. Si bien la niña tenía un retraso madurativo, era sana y vital.

Dos días antes de su muerte, la menor objetó sentir “dolor en el pecho” por lo que, su papá adoptivo decidió traerla al hospital. Su estado era singular al que padeció su tío, de desorientación.

Allí le realizaron los estudios pertinentes y, pese a darle resultados “normales”, la dejaron en observación. Horas más tardes tuvieron que subirla a terapia infantil porque se había descompensado producto de un daño que tuvo el suero.

Aquel 26 de julio Ailén tuvo dos ataques cardíacos de los cuales no pudieron recuperarla, y de los cuales Grottini no dio aviso a los médicos. Él estaba a cargo de la niña en ese momento.

Además de las descompensaciones, notaron que el suero de la niña también estaba manipulado.

Todas esas coincidencias señalan a la misma persona: Pablo Damián Grottini. Quien finalmente será juzgado en junio próximo, tal como adelantó EL NORTE. La Justicia sostiene que el sospecho tenía premeditadas las tres muertes, armando un “plan macabro”.

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