Asesinan a Saif al‑Islam Gadafi en un ataque armado en Libia

NewsITe
Saif al-Islam Gadafi, uno de los hijos del fallecido líder libio Muammar Gadafi, fue asesinado este martes en un ataque armado ocurrido en el oeste de Libia, según confirmaron fuentes políticas locales. El hecho vuelve a exponer la fragilidad institucional y la violencia que aún atraviesa al país norteafricano, más de una década después de la caída del antiguo régimen.
El anuncio de la muerte de Saif al-Islam fue realizado por Abdullah Othman Abdurrahim, integrante de su equipo político, a través de una publicación en Facebook. De acuerdo con su testimonio, cuatro hombres armados y encapuchados irrumpieron en la residencia del dirigente, ubicada en la ciudad de Zintan, en lo que describió como una “operación traicionera” cuidadosamente planificada.
Previo al ingreso a la vivienda, los agresores habrían desactivado las cámaras de vigilancia del predio, lo que sugiere un conocimiento detallado de la seguridad del lugar. Luego se produjo una “confrontación armada directa” en la que Saif al-Islam, de 53 años, perdió la vida. Hasta el momento no trascendieron datos oficiales sobre otros posibles heridos ni sobre la identidad de los atacantes.
El equipo político del hijo de Gadafi reclamó la intervención inmediata del poder judicial libio y de organismos internacionales para investigar lo que califican como un “crimen” de carácter político. En ese sentido, exigieron identificar tanto a los autores materiales como a la “mente maestra” que habría planificado el ataque, en un contexto de tensiones internas y disputas por el poder que persisten desde 2011.
Figura clave y polarizante de la posguerra libia
Desde la caída del régimen de Muammar Gadafi, durante el levantamiento popular de 2011 apoyado por la OTAN, Saif al-Islam se mantuvo como una figura central y controvertida en la escena política libia. Su nombre sonó en reiteradas oportunidades como posible candidato presidencial, apoyado por sectores que añoran la estabilidad previa a la guerra civil y rechazado por quienes lo consideran parte del viejo aparato represivo.
La Libia posterior a Gadafi nunca logró consolidar plenamente sus instituciones. El país permaneció durante años dividido entre administraciones rivales, milicias armadas y gobiernos en disputa, con una fuerte injerencia de potencias extranjeras. En ese marco, la figura de Saif al-Islam representaba para algunos una opción de reunificación, y para otros un símbolo de regreso al pasado.
- El ataque se produjo en Zintan, ciudad clave durante el conflicto de 2011.
- Los atacantes desactivaron previamente las cámaras de seguridad del domicilio.
- El entorno de Gadafi reclama una investigación internacional independiente.
- Saif al-Islam era considerado un dirigente polarizante desde la caída del régimen.
“Pedimos al poder judicial libio y a la comunidad internacional que investiguen este crimen y revelen a los responsables y a la mente maestra detrás del ataque”, reclamó el entorno político de Saif al-Islam Gadafi.
La muerte de Saif al-Islam se suma a una larga lista de episodios violentos que marcan la transición inconclusa de Libia. Para la comunidad internacional, el caso será un nuevo test sobre la capacidad del país para esclarecer crímenes políticos y avanzar hacia una mayor estabilidad institucional. Mientras tanto, el asesinato del hijo del exlíder vuelve a poner en primer plano las heridas abiertas de una sociedad que aún no logra cerrar el capítulo de la guerra civil.

