“Por el sondeo que hicimos, hubo pocas consultas y solo algunas se concretaron. Esperamos recibir gente de paso”, indicaron a EL NORTE desde la Cámara Hotelera Gastronómica de San Nicolás. El sector turístico atraviesa una situación crítica, según señala la Asociación nacional: la ocupación hotelera proyectada para la primera semana de las vacaciones de invierno alcanza solo el 46% y cae a 37% en la segunda.

De la Redacción de EL NORTE
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Hoy comenzaron oficialmente –por dos semanas– las vacaciones de invierno en el territorio bonaerense y otras provincias. Si bien la ciudad ofrece propuestas variadas para los más chicos y las familias, así como puntos turísticos para visitar, desde el sector hotelero registran una situación desfavorable en coincidencia con el escenario nacional.
“El panorama de reservas por las vacaciones de invierno es muy malo. Por el sondeo que hicimos, hubo pocas consultas y solo algunas se concretaron. Esperamos recibir gente de paso”, indicaron a EL NORTE desde la Cámara Hotelera Gastronómica de San Nicolás.
El sector turístico atraviesa una situación crítica: la ocupación hotelera proyectada para la primera semana de las vacaciones de invierno alcanza solo el 46% a nivel nacional y cae a 37% en la segunda. Son pocos los destinos que anticipan un alto desempeño, según datos de la Asociación de Hoteles de Turismo de la República Argentina (AHT). La entidad observa un notable deterioro respecto al año anterior y estima que el sector pierde 10 puestos de trabajo por día. El escenario es especialmente adverso por el descenso del turismo receptivo.
Por ejemplo, el promedio de reservas hoteleras en Mar del Plata apenas llega al 20% y el 30% de los alojamientos decidieron no abrir sus puertas. Comparado con el año pasado, la caída ronda el 25%.
Factores
Entre los factores que inciden en la situación crítica, señalan el abaratamiento de los destinos en el exterior debido a la apreciación cambiaria y una tendencia marcada entre los viajeros nacionales a reducir estadías y decidir sus viajes a último momento. Frente a este panorama, los operadores apuestan por promociones y congelamiento de precios, pero la actividad no logra repuntar.
El Indec informó que en el primer cuatrimestre del año hubo un déficit turístico récord, con un saldo negativo de 5,1 millones de viajeros. Esta cifra surge de comparar los 3,2 millones que ingresaron al país y los más de 8,4 millones que salieron al extranjero.
La Asociación de Hoteles, Restaurantes, Confiterías y Cafés (AHRCC), por su parte, calcula que la demanda de plazas ronda entre el 30% y 40%, a la espera de definiciones de último momento.
Un sector en alerta
Las expectativas iniciales positivas para estas vacaciones de invierno se fueron diluyendo a medida que pasaban las semanas, con el antecedente de la baja afluencia turística durante los fines de semana largos previos.
En este sentido, la Confederación Argentina de la Mediana Empresa (CAME) informó que en los dos feriados de junio viajaron 16,6% menos de personas y el gasto total se redujo 27,9% respecto a las mismas fechas del año pasado. La entidad destacó: “Esto refleja un turista más austero que, si bien recortó gastos en servicios recreativos y en compras comerciales, su principal ajuste fue reducir su estadía”.
En este contexto, Gabriela Ferrucci, presidenta de AHT, dijo que se pierden 10 empleos por día y explicó: “Mientras que otros países apuestan al desarrollo del turismo como principal multiplicador de empleo, las políticas argentinas están generando la destrucción de una de las ocho industrias más representativas del país. Estamos solicitando una rebaja impositiva, específicamente apuntando a un IVA diferencial”. “De cada 100 pesos de tarifa hotelera, 60 se destinan al pago de impuestos, contemplando las últimas medidas provinciales y municipales y los componentes impositivos en todos los servicios y prestaciones de servicios”, detalló.
Roberto Amengual –referente de AHT– remarcó que, por el aumento de costos en el último año, las tarifas del sector hotelero deberían ser más elevadas, pero la baja demanda impide trasladar esas subas, lo cual pone en riesgo la continuidad de numerosos establecimientos.

